[CINÉFILO PROMEDIO] «Star Wars, Episodio II: El ataque de los clones»

Otro episodio al debe

La secuela numérica de la «Guerra de las Galaxias» no logra por si misma destacarse y vista en retrospectiva, el público que acudió a los cines a verla a inicios de los 2000, de seguro se retiró de las salas con vistosa desilusión.

En «Star Wars, Episodio II: El ataque de los clones» (2002) la acción se hace esperar, demasiado quizás, incluso para después de una espera excesiva, darnos cuenta que solo recibiremos un clímax deslavado tras dos horas de aguardar por algo que le diera más vértigo a una cinta que no ofrece demasiado para recordar a fans y públicos nuevos.

Aún así, con Anakin y Padme de día de campo, resulta levemente mejor que su antecesora pero sin salir de lo regular. No cabe duda que lo que vendría años después por medio de complementos animados le da una perspectiva mucho más sólida al protagonista, a su entorno y cómo no, a los clones, porque pese a llamarse «el ataque de los clones», lo cierto es que pasa hora y media en que resultan ser absolutamente irrelevantes en la cinta.

De esta forma, con los efectos especiales y los cromas como reales protagonistas de esta secuela, el episodio II de Star Wars naufraga en la mediocridad que marcó la cinta anterior. Solo la presencia de Christopher Lee le da más clase a esta aventura, superada con creces por las series y ediciones de dibujos animados que le dan más peso y profundidad a toda esta historia.

Recomendación: Regular. Con momentos encima de su predecesora pero sin la profundidad que se esperaría de los personajes que deben dar la nota.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Star Wars, Episodio 1: La amenaza fantasma»

Fantasmas más que amenazas

Visto en retrospectiva, «Star Wars, Episodio 1: La amenaza fantasma» (1999) tiene un leve valor adicional como punto inicial de una historia símbolo de la cultura pop pero que como precuela original se ve ciertamente forzada, innecesariamente larga y sin los engranajes funcionando para darle la fluidez a una historia que se ve mejor por cuadros separados que como un todo sólido.

No es casual que la veloz secuencia de una competencia en el medio de su trama, aun careciendo de lógica por varios pasajes, termine siendo la más recordable, precisamente por ser una pausa entre los pseudo saltos comiquéros de locación e intentos de cuajar la política galáctica -que nunca llega a ser interesante- con una verdadera tira de escenas con sentido, inicio, desenlace y final acorde, algo que el resto del metraje deja inconclusos en repetidas ocasiones. Por cierto que los citados «saltos comiquéros» padecen de la verdadera gracia de las páginas de una revista de este tipo.

A la ola de críticas por el enfoque o la inclusión de perfiles de personajes como Jar Jar Binks que trajo consigo toda serie de reacciones una vez estrenada, cabe señalar que la película por si misma no termina de convencer acerca de estos y otros puntos, siendo necesarias obras complementarias posteriores para entender mejor el real objetivo de su presencia.

Con todo, «La amenaza fantasma» obtiene un merecido «meh» de parte de seguidores de Star Wars y del público general. Un verdadero pecado si consideramos el linaje de su elenco y de la historia que pregonan ser la primera piedra fundacional. Se echó de menos más química, vértigo y acción. No bastan solo las interpretaciones por separado o la magistral banda sonora de John Williams, acá realmente penaron un poco los fantasmas de su propia sombra como franquicia de leyenda.

Recomendación: Regular. Muy poco para lo que debería haber sido una cinta que anime a darle continuidad a su propia historia.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Star wars: Clone wars» (Guerras clónicas, Guerra de los clones)

Uno de los contados aciertos de la nueva era de Star Wars

Ver «Star wars: Clone wars» (2003) es disfrutar de uno de los mejores productos del renacimiento de la emblemática franquicia desde su irrupción original hasta el descongelamiento de nuevos episodios en el cine. Esta miniserie animada que puede ser vista en una tanda de dos horas y fracción es entretenida, genuina al espíritu de la marca de George Lucas y una reconversión exitosa que vale la pena destacar.

No es fácil sacudirse del prejuicio por el formato, la presentación y el aporte a la historia que puede entregar esta producción, pero a poco andar se puede palpar que el ritmo de relato, los perfiles de personajes y la densidad de sus versiones cinematográficas son mejoradas para fortuna de los seguidores de esta saga.

Muchas veces sin necesidad de mediar palabras por largos pasajes y en una mixtura que envidiarían las películas, «Clone Wars» sopesa de buena forma la política con la acción, los ceremoniales y un camino transitado junto con luchas donde consigue insertar una impensada incertidumbre. Sin duda, buenos aciertos.

Y ojo porque todo lo anterior no era sencillo. De por sí, Star Wars genera anticuerpos en varios públicos, a veces con razón, pero esta invitación animada es un pasaje a reencantarse y a su vez, entretenerse con un nuevo proyecto. La postdata podría ser que sus remakes y precuelas posteriores quizás no le hicieron justicia, lo que lleva a valorarla aún más por su osadía.

Recomendación: Buena. Una atrevida y exitosa apuesta que revitaliza una franquicia necesitada.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Star Wars: Los últimos Jedi»

Lo que queda de los Jedi

Lo que se puede asegurar de «Star Wars: Los últimos Jedi» (2017) es que no resulta ser muy afín a la historia precedente de la saga y puede lograr que algunas simpatías por «la lucha contra el Imperio» vayan desprendiéndose en la taquilla. Un giro algo lógico considerando los vaivenes de la franquicia, su cambio de dueños, de planes de explotación a futuro, etc. Con todo esto, sus cualidades son al menos, discutibles.

La confusión a ratos no tiene sentido mientras en otros momentos lo épico se rebaja a lo chabacano. Así de bipolar es esta entrega 2017 de la saga de George Lucas, ya sin su creador. Es cierto que las referencias a las cintas anteriores -cameos incluidos- e inclusión a ingredientes literarios de la franquicia son un aporte, pero el conjunto deja varias muecas. Incluso podemos discutir la entretención que da la película, ya sin poner de por medio entre fanáticos o simples espectadores casuales. Lo llevadero es irregular, rebuscado y en menos ocasiones, exitoso.

El episodio 8 tiene méritos técnicos, pero argumentalmente es ambigua en cuanto a calidad. Es decir, dura más de dos horas y en realidad la evolución de varios personajes emblemáticos es polémica. Los casos de Leia y Luke merece análisis aparte por el desconcierto que producen sus «nuevas actitudes». Rey, Finn o Kylo Ren siguen sin generar consensos sobre su real profundidad por más que dispongan de escenas con intentos de marcar hitos en la saga.

El factor Disney va mostrándose poco a poco. Hay melocidades innecesarias pero en síntesis, no hay mucho por lo cual se me viene a la cabeza recomendarla a un tercero, menos aún si es un seguidor de los Jedi o un curioso sobre la sucesión que ha tenido el Lado Oscuro en cuanto a referentes.

dado 3Recomendación: Regular. No es buena en ningún caso. A ratos entretiene pero dista de ser o aparecer como esencial para una historia con tan vasto precedente.

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[CINE PRÁCTICO] «Star Wars: Episodio VII, El despertar de la fuerza»

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El camino hacia la luz

Aunque en la previa hay algunos prejuicios por los malos resultados de sagas resucitadas o en este caso del exceso de adelantos, «Star Wars: Episodio VII, El despertar de la fuerza» (2015) es sin duda una cinta recomendable para ver y que a diferencia de otras secuelas tiene un atractivo al menos, interesante.

No porque sea vox populi, ni porque esté de moda. El nuevo capítulo a cargo de J.J. Abrams tiene un guión aceptable, con remezones que no dejan indiferente (guste o no) y mucho vértigo. Hay viejos elementos pero inserciones inéditas bastante valorables.

Por supuesto los guiños a la saga principal (episodios IV al VI) son inevitables pero mucho ojo, porque lo predecible está condicionado. De hecho, hay spoilers o sinopsis que realmente pueden bajarle puntos de interés entre el público. Como siempre he pregonado, «mientras menos sepa, mejor».

La trayectoria entre la Fuerza y el Lado Oscuro ofrece una inversa igualmente interesante, donde pareciera que lo nuevo y lo viejo se complementan bastante bien y da curiosidad cómo vendrá la mano en las futuras entregas que sin duda Disney planea hacer para sacarle el jugo a la franquicia.

El episodio VII ofrece nostalgia camuflada, quizás explotando demasiado ingredientes antiguos pero resulta entretenida. Por supuesto, entre la manía fácil de hallar los negativos este film los tiene, algo que los fans más acérrimos no dejarán pasar, pero como película parece haber generado un fenómeno al revés de lo habitual: Malas críticas desde el público, no así desde la crítica. Algo de orgullo por ser contemporáneos de una aceptable cinta de saga hay ahí.

Tarea para la casa: Profundizar más en las historias de los bandos en cuestión y dejar de utilizar el recurso de transitar senderos de guión ultra transitados en la saga. Eso ya estuvo, ya tienen nuestra atención. Cómo no.

dado5Recomendación: Aceptable a buena. Correcta. Hecha con inteligencia y astucia. Disfraza con nuevos rostros trances ya vistos. Esta nueva saga ya tiene nuestra atención, ahora nos debe sello propio.

🙂