[CINÉFILO PROMEDIO] «Zombieland: Tiro de gracia» – (Zombieland 2, Double tap)

Una secuela entretenida pero menos memorable.

Placer culpable o no, la pandilla de «Zombieland double tap» (2019) reaparece y pese a los años que han pasado desde su irrupción en 2009, no cuesta mucho re enchufarse dentro de su plan de comedia con muertos vivientes, con los roles que perfiló cada uno de sus protagonistas en la primera pasada y si te gustó ese debut, entonces se merece darle una oportunidad a sus nuevas aventuras y personajes.

El tema por supuesto es que se le debe dar también un poco de espacio para maniobrar o paciencia para que «Zombieland 2» pueda encajar en algunos públicos, los cuales de plano pueden directamente no empatizar con una comedia de zombies, así que si no hay conexión con el tono de esta cinta lo mejor es abortar la misión precozmente. Para los que se encarrilen, el viaje será con menos sorpresa y atractivo que el capítulo anterior pero sumando al menos un par de buenos hits y manteniendo lo audiovisualmente atrayente.

Puede parecer sencillo pero reaparecer diez años después con una historia y hacerla entretenida es una gran tarea. Se nota que el cast congenia bastante y las inserciones en general logran subirse al tono que tiene la película. Lo lúdico, irónico, sarcástico y burdo reaparece pero sin la profundidad de la precuela, aún así se lo toman con gracia y esa es una de las virtudes de esta continuación, no tomarse demasiado en serio y exhibirlo como una guía para que el espectador tampoco lo haga.

«Zombieland: Double tap» se da todos los gustos que marcaron su primera parte con trivialidades, planos exagerados y diversos aportes extras en pantalla y sí, es cierto, consigue reavivar la flama de sus fans de forma decente mas no con la genialidad del debut. El guión es más flojo y aparece más bien como un guiño a los que se encariñaron con la uno, llegando algo tarde -lo que también pesa- y

Recomendación: Aceptable. Es entretenida y más irregular que la anterior. Le falta un objetivo central más definido y de peso.

🧟‍😎

 

[CINÉFILO PROMEDIO] «Gemini man» – (Proyecto Géminis)

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Blando duplicado

No es de extrañar que un proyecto tan ambicioso y con un personalismo tan marcado pase por las manos de Will Smith en el protagónico y Ang Lee en dirección. Sin embargo, la ejecución -especialmente en escena- de «Gemini man» (2019) es defectuosa.

Hablamos por ejemplo que el CGI tiene increíbles aciertos que tal como ya lo han hecho otras, anticipando una nueva era en el cine, pero a su vez en las secuencias de acción, los caracteres se mueven con la fluidez inverosímil de un videojuego y eso distrae de sobremanera. Literalmente es como ver una consola.

El proyecto en sí, su trama no es mala, por el contrario, tiene en lo preliminar aspectos bastante interesantes y destacables pero la forma en que se desarrollan los sucesivos actos cargados de clichés de acción no terminan por convencer, de hecho caen en pozos o puntos ridículos que intentan pasar colados.

El hecho de confrontarte a tu yo más joven abre un abanico atractivo y peculiar de opciones aunque lastimosamente acá se limitan a lo que les dicta el «guión tipo» de una cinta de acción – ciencia ficción, como si fuera del montón, una más, sin sopesar en realidad lo que se tienen entre manos, una lástima. Algo mal concebido desde el inicio.

El trailer literalmente mató esta película, lo dice el título del film, etcétera. Nos dan muy poco más allá de lo que nos anticipan. Hacen que no valga la pena tanta tecnología de  punta y tanto recurso sin sentido.

dado2Recomendación: Floja. La idea debía ser buena pero en vez de ser Will Smith potenciado por dos, apenas llega a la mitad. Un experimento fallido.

😶🔫

[CINÉFILO PROMEDIO] «Cómo ser soltera»

Farra inconexa

Para ser una comedia tonta enfocada y para las chicas, «Cómo ser soltera» (2016) matiza en su desarrollo un buen par de reflexiones y regala contados pero impensados momentos de calidad principalmente gracias a Leslie Mann que está varios peldaños por encima del resto de sus pares de elenco. El resto del film sí deja bastante que desear.

Para cerrar sus acotados logros, si bien no será una peli recordada por ser graciosa, dentro de sus previsibles clichés consigue esos mencionados pequeños triunfos, con al menos una o dos escenas que son un tesoro y para ser honestos dentro de las olvidables cintas sobre mujeres, ciudad, fiestas y soltería, podría incluso estar levemente por encima gracias a esos momentos.

Pero vamos a lo más obvio partiendo por el hecho que increíblemente su guión sea una adaptación de novela que sin duda lució mejor entre páginas que tras 110 minutos de metraje. Hay cosas inconexas que surgen en la historia, Rebel Wilson rema hiperventiladamente por meter sus chistes pero varias piezas no terminar por encajar en el todo. El conjunto es raro, poco interesante y definitivamente -aún con su foco femenino- no es lo que muchos queremos ver en un cine. Quizás una tarde o noche en pareja en tv, pero sin prestarle toda la atención.

Se anticipa como comedia, se ralentiza, sus personajes divagan, de forma poco atractiva no se sabe dónde van, qué hacen y por qué, aparecen otros extraños que no encajan, hay momentos innecesarios y de pronto se torna algo más seria, reflexiva y casi de auto ayuda. Una confusión que sigo sin creerme pudo cosechar éxito en las librerías. Algo claramente se adaptó mal o el ser equivocado pensó que era buena idea.

«Cómo ser soltera» al igual que su título me resulta con todo esto una película incompleta, insuficiente. Sus breves oasis no terminan por cuajar en una buena historia para ver y seguir, finalizando como una más de las cintas de las que seguramente apostó por desmarcarse.

Recomendación: Débil. Inconexa. Leslie Mann ayuda pero salvo un par de momentos, se trata de una película olvidable.

🙄👩🏽🥂❣️

 

[CINÉFILO PROMEDIO] «Yesterday»

Tibia balada

El problema con las expectativas es que cuando no se satisfacen eso tiende a perjudicar cualquier conclusión y en este caso la decepción es por partida doble. Danny Boyle es el director favorito de muchos y es difícil encontrar en su registro films que no entreguen algo, que no sorprendan o provoquen emociones. «Yesterday» (2019) es tibia en los dos principales atractivos que plantea, relativos a Los Beatles y ser complacidos una vez más por el talento de su responsable.

He de constatar que me cuento entre los admiradores del estilo Boyle, del legado de los cuatro de Liverpool y por si fuera poco Lily James es de mis musas favoritas, por eso se me hace difícil ser honesto con lo débil de esta entretenida pero blanda aventura que nos entrega el realizador británico.

«Yesterday» tiene una premisa interesante que evidencia el empeño de Boyle por hacer algo solo por darse un gusto personal, probablemente inspirado por una conversación trivial escrita como idea en bruto en una servilleta pero que impresa en un guión de cine devela varias flaquezas. Y no basta con un estilo juguetón, la liviandad del protagonista y algunos estereotipos para completar la historia. La primera decepción es que este es un recreo de un director talentoso solo son estribillos llevaderos pero sin audacia ni mucho para recordar.

La segunda caída es referente a su leit motiv, su enunciado que le da título a la película y es el motor de su promoción: Los Beatles. Ni siquiera hay algo de develación más a fondo de su historia, solo fugaces alusiones a sus hits más emblemáticos, siendo incluso otra inserción en el elenco la que se lleva los interludios musicales. Es pobre el resultado para lo prometido y deja gusto a poco, poquísimo en verdad.

«Yesterday» es entretenida especialmente en algunos pasajes esperables pero no tiene el alma que amerita Apenas tiene uno o dos momentos para considerar. Termina siendo una comedia musical romántica del montón sin aprovechar la riqueza que pregona. Una verdadera lástima. Pudo ser audaz y solo se presenta como una historia más.

Recomendación: Débil. Ver a Danny Boyle haciendo una comedia romántica simplona y sin ramificaciones es una pena más allá de los momentos entretenidos. Los grandes ausentes, Los Beatles.

😞🎼

[CINÉFILO PROMEDIO] «Jojo Rabbit»

El fanatismo con ojos de niño

He de decir que «Jojo Rabbit» (2019) no me cautivó al punto de fascinarme como si he notado con otros amigos pero en ningún caso le resto méritos por tocar una temática tan compleja y saber llevarla no solo desde una perspectiva poco común sino con un tono peculiar que la vuelve de por si una novedad atractiva.

Taika Waititi, el controvertido e inquieto director, es el gen -como no- de esta guerra en viñetas, donde más que lo bélico se nos muestra el fanatismo con ojos de niño. Ese afán ciego e idealizado que casi todos -especialmente los varones- tuvimos de chicos por alguna temática, donde con un prisma propio de la inexperiencia no solemos sopesar los reales matices de la vida. Los llamados «grises».

En el mundo audiovisual esta época es representada con temáticas oscuras, dramáticas, tristes y sombrías. Y si vamos al punto de vista de los alemanes en medio de los preceptos del Tercer Reich, la documentación es escasa para gran parte del mundo. En general priman los estereotipos, superioridades morales y villanías marcadas por el cine, libros y documentales que levantan el prejuicio basándose en el ímpetu que unos supieron imponer sobre otros a partir de su propio pueblo. Un contexto denso para contrastar con la mirada del particular director neozelandés y una adaptación literaria que merece un reconocimiento. Claro, porque en lo impreso en pantalla la sátira y el humor negro es imposible que le caigan del todo bien a medio mundo.

Es esta osadía la que puede tenga costos en la forma en que hemos percibido estas temáticas hasta ahora. Es el costo de la irreverencia. Puede haber una indecisión compleja sobre cómo leer está película y lo cierto es que no hay que darle mucha vuelta. La ridiculización es cómica aún a pesar de la crudeza que disfraza pero lo meloso, planos preciosos y una luminosidad inusual para el contexto son las que se roban la película.

Por si fuera poco dentro de sus fortalezas hay personajes que son increíbles para recordar y actores que hacen muy bien su trabajo, más en el caso especial de Sam Rockwell, que mezcla ambas cosas demostrando su increíble versatilidad.

Por eso y más me resulta una cinta recomendable de ver. Es muy interesante. Buena en aspectos como los descritos pero… tiene esos matices que me generan ruido, cosas faltantes o que son demasiado sencillas para resolver puzzles complejos. «Jojo Rabbit» juega con fuego y aún así resulta encantadora. Un mix raro como para fascinar, aunque en ningún caso dañino.

Recomendación: Muy interesante a buena. Debería ser un 4,5 en mi escala a 6. Encantadora pese a jugar con fuego.

👦🙂🇩🇪

[CINÉFILO PROMEDIO] «Harold y Kumar van a White Castle» – (2 colgaos muy fumaos)

Embriagados de comedia

De estas comedias que mezclan marihuana, aventuras y un par o grupo de jóvenes con una noche loca de por medio hay kilos de filmaciones. «Harold y Kumar van a White Castle» (2004) es otra de ellas y aunque tenga niñerías, efectos cutres y premisas muy básicas, sinceramente es entretenida.

Pareciera que especialmente a los hombres esa mezcla tan ridícula les resulta irresistible. Desde los 70’s y 80’s que películas livianas basadas en andanzas juveniles, con pechos femeninos al descubierto y las más bizarras desventuras con sinsentidos como trama son verdaderos imanes para ver. Y ojo que muchas comparten el tema del auto o un viaje como alelo común sin disimular o mejor dicho, explotando su falta de sentido común como atractivo.

«Harold & Kumar» reflotan esta tesis con algunos gacs bastante hilarantes y otros más forzados, consiguiendo un buen par de hits que quedan en la retina. Es entretención que es tan fugaz como el humo de la marihuana que promocionan o el mordisco de comida rápida que no alcanzas a saborear por el hambre pero ahí está, hecho para ser disfrutado sin pensar demasiado. Ese también es un tipo de placer necesario que nunca ha sido muy valorado.

Asumiendo sus limitaciones, esta comedia es como la alusión de su afiche: una comida chatarra con momentos buenos que se perfila como placer culpable, rozando el culto. Y si, con todos sus «lugares comunes» tampoco puedo evitar ver la secuela. Es parte del atractivo para quienes opten por darse un balde de ridiculeces para hacer una pausa de los dramas (de todo tipo) o cintas de reflexiones más densas.

Recomendación: Regular. Muy de nicho pero con un lugar ganado dentro de los inexplicables «placeres culpables»

🤣🍔

 

[CINÉFILO PROMEDIO] «Richard Jewell» – (El caso de…)

Réquiem para un héroe impensado.

Clint Eastwood ha dejado de lado sus largometrajes más espesos con nutridos elencos y reflexiones sociales profundas para ir dando paso a otro tipo de  cine de episodios puntuales, desenmarañando las historias alrededor. A veces le ha funcionado y en otras la verdad no tanto. Acá, sí logra bastante.

En «Richard Jewell» (2019) como ha sido la tónica de su etapa reciente como realizador, Eastwood recoge un drama basado en hechos reales, arraigado en la cultura americana y de alguna forma, exhibe en este caso una variante de su conservadurismo republicano respecto al rol de las instituciones. Su foco es crítico, más humano o mejor dicho más cotidiano en lo que se refiere al protagonista y su vulnerabilidad y ello conlleva un gen de empatía innegable con el espectador.

Paul Walter Hauser (tremendo casting) y Sam Rockwell sumado a la clase de Kathy Bates es un trío que no puede salir perdedor en una narración de este tipo.

Menos oscuro que en su década anterior, el longevo director nos cuenta una historia que vale la pena atender y que por estos días es necesario creer. A diferencia de otras de sus antecesoras, la mezcla del drama con la personalidad de los personajes ofrece más al público que aristas unidireccionales y a decir verdad, es un repunte en cuanto a las obras de un duro de Hollywood desde el sillín de director.

«Richard Jewell», un réquiem necesario para un inesperado héroe americano, muy alejado del cliché de ese rótulo.

Recomendación: Buena. Bien hecha. Mucho mérito de un trío eje de calidad. Buen casting. Alza en el trabajo de Clint Eastwood.

👍💣🇺🇸

 

[CINÉFILO PROMEDIO] «Entre navajas y secretos» – (Knives out)

Un juego de mesa en escena.

Para lo ambiciosa que es, «Entre navajas y secretos» (2019) desenreda de forma bastante decente su trama con mucho mérito de Rian Johnson ejecutando sus propios escenarios imaginarios de la novela de misterio clásica y floreado con un elenco muy reconocible, donde se notan ganas de participar de películas como esta, que dicho sea de paso, resultan pocas veces.

Y es que cada tecla del cartel actoral de este thriller que juega con la comedia es gravitante para darle peso con el talento de cada interprete, a la esencia de cada personaje. Si bien puede que el guión no aporte precisamente para profundizar cada uno más allá de lo evidente, es cada actor el que con su aparición marca a el respectivo perfil. Esta es una de las fortalezas de una cinta que matiza esto con la mencionada liviandad que suele descomprimir la densidad del relato.

«Knives out» es de las invitaciones que gusta, mas no enloquece o fascina en exceso simplemente cumple. Sacia los gustos -lo que ya es bastante por estos días- y ayuda contener las expectativas antes de verla. Es correcta, equilibrada dentro de sus parámetros y si bien algunos pudieran esperar algo más de oscuridad, más bien intenta ser universal en cuanto a públicos. ¿Por qué entonces no me llena para una mejor evaluación? Siempre en el plano de los gustos subjetivos, para mi paladar es algo «blanda».

Es como un «Clue» en escena. Un juego de mesa sobre misterio con personajes variopintos (nótese los coloridos del afiche promocional) y esa concreción de anhelos y buena relación con el público deja las sensaciones positivas para que gane un recomendable «boca a boca».

Recomendación: Aceptable a buena. Es un juego de mesa de misterio llevado a la pantalla. Méritos que por estos días muchos intentan pero pocos logran con este equilibrio. 

🔎🔪🔫

 

[CINÉFILO PROMEDIO] «El camino: Una película de Breaking Bad»

La odisea de Jesse

A seis años del cierre del telón de una de las mejores series de todos los tiempos, Vince Gilligan da a luz a «El Camino: Una película de Breaking Bad» (2019) que en rigor es una suerte de capítulo extra largo de la misma historia con la suerte de uno de sus protagonistas que había quedado inconclusa o al azar. Si era necesario o no, ese es otro análisis pero lo cierto es que sale algo mejor parada que otras aventuras similares.

Mencionar que aparece como un capítulo extra largo no es una difamación ni denostación a este producto de 2 horas, de hecho es más un reflejo de la calidad de la serie que consiguió episodios de peso cinematográfico en aspectos como evolución de personajes y profundización de situaciones y contextos.

«El Camino» se trata de un relato muy de nicho, con público definido que dentro de ese universo, en un número menor podría quedar insatisfecho. Minoría porque «Breaking Bad» era precisamente esto, un tortuoso camino hacia la expiación en base a errores y malas acciones. Todo mezclado con rasgos de inocencia supina por parte de sus personajes. Y eso es este alargue, Jesse Pinkman (Aaron Paul) transitando por ese sendero, al ritmo de la serie misma y siguiendo sus parámetros, exhibiendo su propia evolución y claro, algo de la esencia peculiar que lo caracterizó por varias temporadas.

Los pros y contras de este epílogo pasan por su aporte al legado, la oportunidad de volver a ver a personajes de la franquicia y darle un cierre correcto a la saga. La nostalgia de los planos, caracterización de su elenco y el clima de sus escenas es el capital que valida su concreción. Correcta, ni magnifica ni urgente.

«El Camino» es un buen cierre de personaje para el coprotagonista de una serie icono de la televisión. Una recompensa, un chiche hecho con esmero y cariño que será bien saboreado por sus seguidores.

Recomendación: Interesante. Apela a la nostalgia de una serie leyenda con toques propios de su adn.

🙂⚗🚗

[CINÉFILO PROMEDIO] «Había una vez en… Hollywood»

La fábula hollywoodense de Quentin

Lo de Quentin Tarantino en esta película es jugar con las expectativas de los públicos; los que esperan mucho, los indiferentes y los neófitos. «Había una vez en… Hollywood» (2019) es su peculiar visión, en un mundo paralelo de una historia conocida en La Meca del cine mundial que lleva bajo sus propios parámetros.

Y es que el juego de Tarantino es hacerse esperar, experimentar, jugar con lo que ves y puedas sentir, incluyendo tensión, tedio o desconcierto. Lo trivial en sus narrativas ha llegado a ser el fuerte de algunas de sus aventuras fílmicas pero acá cuasi abusa de aquel recurso. Lo convierte en el centro y las interrogantes por saber a dónde nos lleva su relato puede agotar a varios. Dos horas cuarenta y cinco minutos parece en ese sentido un exceso innecesario, pero hay varias concesiones de Quentin que se toma las licencias que su cartel le permite.

Todos los egos en los nombres de un cartel de elenco de los más pesados del último tiempo no se sienten. La atmósfera sencilla, peculiar, es el manto ideal para que los personajes de Di Caprio y Pitt se dejen querer explotando su buena química. Por el lado de Robbie en tanto hay mucho de homenaje. Un tributo abierto que trasciende a la industria misma de esos tiempos entre 60’s y 70’s

Para variar la musicalización es un punto fuerte de la película pero esta vez, dada su duración, puede que se diluya más notoriamente que en las anteriores cintas del director.

Yendo a los ripios, elementos al debe o discutibles, no se puede obviar que «Había una vez en… Hollywood» tiene momentos hilarantes, posee el plus de contener fragmentos que parecen cintas independientes dentro de la principal y tiene diálogos y momentos que no dejan indiferentes, en general gracias a la dupla Di Caprio – Pitt, pero vista de un paso más atrás, no alcanza una cohesión o coherencia para aparecer como una gran película. Tiene más positivos que negativos pero si en «Del crepúsculo al amanecer» (donde Tarantino participa) hay una catarsis promediando el film que ayuda a remecerte y repercute en el gen de la cinta, acá la espera es demasiada y su remate casi en el epílogo puede dejar con gusto a poco.

Es cierto, los últimos momentos del film son dinamita, pero la contextualización de dos horas puede agotar a varios.

Recomendación: Interesante. No es lo mejor ni lo peor de Tarantino. Es homenaje, momentos hilarantes y comedia negra. Todo en el particular prisma y sello del aclamado director.

🤠⌛🔪🔫🙄😵