[CINÉFILO PROMEDIO] «La isla siniestra» – (Shutter island)

DiCaprio en la niebla

Sin siquiera acercarse a ser lo mejor de Martin Scorsese, «La isla siniestra» (2010) consigue recrear un clima inquietante durante su desarrollo, donde deja huella como un thriller psicológico que sabe seducir en sus detalles aunque en su conjunto no consiga el mismo encanto.

Y es que las mejores creaciones de Scorsese en sus múltiples obras, saben mejor con otros aspectos explicados de forma más satisfactoria, desarrollos más íntegros de personajes y tramas que por su naturaleza, «Shutter island» se ve impedida de exhibir ante el espectador. Por cierto, el apego a la novela original quizás también ha mermado el hilo propio de la historia en versión cine, que reitero, está lejos de ser una mala película pero deja ciertos sinsabores.

Puede que parte de la mueca venga de hacer poco partícipe al público de la trama; ocultar mucho y jugar con la incertidumbre hasta el punto de la desatención. Por supuesto en contraparte, el sonido, el diseño de producción y la fotografía elevan la cinta a un buen nivel pero su alcance efectivo como historia queda más en entredicho.

«La isla siniestra» es una película de momentos, de insinuaciones, de intensidad intermitente y sobre pesadillas y traumas, esto último pasa la cuenta haciendo que la pesadumbre pase al espectador y ello sumado a la curva descendente de la historia termina costándole una mejor evaluación.

Recomendación: Interesante. A ratos intensa pero irregular. Insinúa más de lo que concreta sus anhelos por ser una buena película.

[CINÉFILO PROMEDIO] «El lobo de Wall Street»

El raptor en un mundo de corderos.

El depredador en un mundo de corderos.

Vorágine y locura. Así puede resumirse esta nueva aventura fílmica de Martin Scorsese, muy en su estilo pero enfatizando inesperadamente los rasgos de humor negro, de hiperventilación y de excesos basados en la vida real de un corredor de la bolsa en Estados Unidos.

Como viene siendo costumbre en las películas que cuentan parte de la historia americana, el film se toma su tiempo y llega casi a las tres horas de duración, no obstante, cuesta despegarse de una trama que hemos podido ver mil veces con el magnate que en algún momento deberá rendir cuentas por sus lujos reñidos con la ley, pero desde la mirada de Scorsese la versión vale la pena más que nunca.

Personajes peculiares y sucesos que parecen clichés pero realmente ocurrieron son el marco de un Leonardo Di Caprio que ya viene siendo hora que sea reconocido por la Academia de Hollywood; explosivo, carismático y endemoniadamente seductor, la cara de chico bueno es lo único que queda de ese galán de «Titanic» (1998) que ya no titubea para verse mal portado o patético, ya que de algún modo siempre deja en el set un dejo de clase.

El bacanal de Scorsese-Di Caprio entrega escenas bizarras y otras memorables, pero como ocurre con el cejudo director, pensar en términos melodramáticos de bueno y malo es un error. En estas películas es mucho más probable identificarse con el lado oscuro que con la luz, o de lo contrario hablar de bandos es igualmente errado ya que la humanidad y sus pecados quedan expuestos en toda su esencia cuando Scorsese es dueño del sillín de dirección.

Entre lo criticable que pudiera ser utilizar la temática bursátil para reflejar esta cara inescrupulosa del ser, ya que antes la hemos visto varias veces, el mérito de «El lobo de Wall Street» es darle al gañan la cara y estilo de un Di Caprio notable y lo lúdico de un Scorsese que exacerba lo peculiar. Una dupla que ojalá aún mantenga larga vida por el bien del cine.

6Recomendación: Otro hit de la dupla Scorsese-Di Caprio. Exceso y locura en Wall Street. 😎

[CINÉFILO PROMEDIO] «El Gran Gatsby» – (The Great Gatsby)

Clásico en versión vintage.

Clásico en versión vintage.

Se acabaron los años de sequía y sin recibir las excentricidades de Baz Luhrmann. El revival de la obra clásica americana de F.Scott Fitzgerald, «El Gran Gatsby», levanta y reflota el nombre del realizador oceánico, logrando retomar el respeto tras la irregular «Australia» (2008).

El sello del director está impreso 100% en el contenido de su obra. Luhrmann juega con la redondez de las escenas y aunque a veces se puede hacer molesto que todas las secuencias intenten rimar, la tónica es de cuadros contrastantemente diferentes; a ratos muy recargados, grandilocuentes, con traslados incesantes y luego, silentes, en un orden contenido dado igualmente en sus cintas predecesoras, es decir, con un ritmo vertiginoso que luego puede bajar hasta el coma.

La duración de la cinta, de más de dos horas, no colabora con la espera lánguida del desenlace, pero los antecedentes del realizador ayudan a descifrar los misterios ocultos tras el carisma de DiCaprio. Sabido es el leit motiv de amores trágicos, casi líricos y con aires poéticos que Baz Luhrmann le imprime a sus películas, caracterizadas por exponer lo retro inyectándole estilos contemporáneos de un modo que nadie más lo pensaría y que obviamente, no a todos gusta.

La fotografía como suele suceder con el australiano se pierde en los efectos casi vintage y con una estética propia que a ratos agobia. El montaje es correcto para la extensidad del guión y cabe hacer notar la luminosidad del film comparativamente hablando por ejemplo, con Moulin Rouge.

Sería injusto no mencionar el peso actoral de Tobey Maguire para conducir la cinta por largo rato y por otra parte, el aire cliché de expectativa que se abre a la aparición del Gatsby (DiCaprio, al límite de la sobreactuación), con espectros místicos casi de la talla de un Mago de Oz. En este sentido, los roles femeninos quizás son lo más al debe del detalle del reparto.

«El Gran Gatsby» puede atraer por su aura especial y el sello de su responsable, amante de las tragedias románticas con escenas calculadas y secuenciadas, aún así para muchos, estos amoríos con preámbulos eternos y amores casi platónicos no lograrán convencerlos por más que se trate de una obra clásica readaptada. El 3D casi es redundante cuando se trata de Baz Luhrmann.

4😐 Recomendación: Un punto positivo para el director. Aunque extensa, su versión de este clásico aunque no es redonda, suma.

[CINÉFILO PROMEDIO] «J.Edgar»

Un ícono de luz y sombras.

Un icono de luz y sombras.

Hay diferentes modos de realizar una cinta biográfica, ya sea por un momento específico de la historia que marcó a un personaje, sus hitos personales o su trascendencia en el mundo. Hoy cuando la criminalística seduce seguidores por todo el mundo, Clint Eastwood nos recuerda que esta búsqueda de culpables y de explotación de las ciencias forenses no pasó desde Sherlock Holmes a CSI de una vez.

John Edgar Hoover fue el director más joven en la historia del FBI y un icono por décadas, pero su importancia radica en la perseverancia pionera  que incluso fue más allá de proveer de recursos a una agencia de investigación policial sino de darle identidad, prestigio así como manejo político y publicidad. Todos los ingredientes de un ente con peso en la cultura americana.

La cinta de Clint Eastwood, conocido por su prolijidad en los perfiles de sus personajes, ahonda de manera dual en los dos grandes misterios acerca del rol que interpreta de manera notable Leonardo Dicaprio; esto es en lo profesional con su afán detallista pero también en su carencia de vida social y las ambigüedades de su sexualidad. Decir más sería revelar la trama.

Posiblemente se trate de un film que hubiera lucido más como miniserie, dada la gran cantidad de estaciones y acontecimientos para contar. De hecho aunque la obra para en las dos horas, si tuviera algo más de agilidad narrativa podría perfectamente haber ganado media hora más, pese a los prejuicios donde dada la naturaleza del personaje es previsible algo de densidad.

Hay omisiones históricas que uno como en «Mi Mejor Enemigo» o «No» critica por no ahondar más en ciertos momentos políticos, pero se debe conceder que tanto en esas como en esta cinta el objetivo a retratar es otro. Cuestionable o no, se debe agradecer la introducción masiva para una autoridad desconocida para la gran masa de cinéfilos, como de personas alrededor del orbe.

El maquillaje es bueno aunque a ratos exagera y en lo narrativo hay algunos tropiezos como una mayor descripción del núcleo familiar o por qué la redacción que da pie a la película, a modo de memorias. Esto solo por nombrar algunos ripios. Posiblemente muchos quedarán con gusto a de poco de vehículos clásicos y tiroteos, pero este film va en otra dirección.

Cuesta abarcar una vida como la de J.Edgar Hoover en sólo una cinta. Quizás una pretensión que da para mucho más en los platós y no será el último intento por desenmarañar la mente de este polémico personaje.

4🙂 Recomendación: Una interesante película biográfica tanto profesional como personal. 

[CINÉFILO PROMEDIO] «Los Infiltrados» – (The departed)

Scorsese en su más pura esencia.

Scorsese en su más pura esencia.

Tremenda película. Del año 2006 nos llega esta joya de Martin Scorsese, muy en su estilo, violenta y sangrienta pero que justifica cada gota que se derrama por el rico contenido de una trama cargada de misterio, suspenso y con aires gangsteriles.

Esta vez el afamado director toma Boston como escenario para -en su leit motiv- mostrarnos parte de la historia no contada de los Estados Unidos, de aquella lejos de los próceres tradicionales y las banderas ondeando. Se trata de los bajos fondos y la contaminación de los departamentos de policía por la corrupción y las lealtades mal entendidas. «Infiltrados» es eso, un cuento oscuro sobre lealtad y como siempre, ‘hacer lo correcto’ que no suele a veces ser lo mejor.

Si la dirección del cejudo director de lentes gruesos es para enmarcarla, el montaje es dinámico y atrapante con una musicalización cálida y a la vez escalofriante, y las actuaciones son casi perfectas. Matt Damon esta fantástico, Mark Wahlberg y Martin Sheen cumplen a cabalidad. Jack Nicholson en tanto, es un señor de las tablas y su personaje no resulta forzado ni siquiera un poco. Versátil como pocos, es el eje, el amo.

Párrafo aparte para Leonardo Di Caprio. Cuando un reparto de este calibre se une es porque hay una gran historia por explotar y Scorsese es el mejor detonante. Desde hace tiempo el dire está usando al chico bonito como caballito de batalla, pero esto no es gratis. Algún día Hollywood y la escena mundial tendrá que reconocer a este actor como es debido y dejar de verlo como el simple ‘bribón del Titanic’. Di Caprio está descollante y merece seguir bajo el alero del genio.

Aunque se trata de un remake, el trabajo de guión es alabable y como mencionábamos, cada actor así como la dirección puso lo suyo para hacer parecer la película salida de sus propias cabezas y vivenciada con su propia sangre.

«Los Infiltrados» está entre lo mejor del cine de la última década, un nuevo clásico, y se hace imprescindible para medir con  la vara correcta a quienes digan haber visto un buen film de crimen y suspenso. Un  thriller eterno. Gracias Scorsese, otra vez.

6😀 Merece cada premio y cada alabanza. Una pieza maestra. Imprescindible.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Django sin cadenas»

Django ya llegó y no vale huir.

Django ya llegó y no vale huir.

Tremenda, terrible película. La mezcla cumple con las casi todas las expectativas no sólo de los seguidores del culto ‘tarantiniano‘, sino que además promete atraer nuevos fans a la escena cinéfila.

No sorprende que la estética sea notable, más tratándose de un western ya que Quentin Tarantino siempre ha tenido un manejo de elementos muy bien cuidado hacia las atmósferas de sus films, cada uno más de culto que el anterior. De hecho, me lanzo a señalar que aunque Kill Bill x2 y ‘Bastardos Sin Gloria’ generaron críticas disparmente favorables, esta vez el resultado es más redondo y completo.

Como reitero, la mezcla promete mucho; Western, Tarantino, actores consagrados y el nombre de una leyenda como Django inmortalizado esta vez en otro contexto por Jamie Foxx.

Adrede ustedes saben, no cuento la película. Técnicamente les recomiendo que la vean en el cine porque, entre otras ventajas, permite vía sonido Dolby 5.1 envolverse en el ambiente. Ideal para ver más con amigos que con pareja, niños o solo, ya que permite comentar, reír y la película no es corta y se acerca casi a las 3 horas. En todo caso, solo al final te das por enterado del tiempo transcurrido, ya que el film dura lo que tiene que durar para darle más redondez al guión.

Provocadora, irrespetuosa y llena de las ironías que Christoph Waltz nos anticipó en ‘Bastardos..’ cuando se hizo pupilo de Quentin, con deja vú a otras películas de Tarantino, intensa y enviciante. ¿El veredicto? Justifica la tropa de premios que le avalan, no por el discurso políticamente correcto de su ejecución, pero que reivindica -como cada vez que este director toma el mando- que algo no es bueno sólo cuando emociona o saca lágrimas, sino también cuando le da al público lo que quiere y necesita, aunque no lo sepa.

5😀  Recomendación: ¡Bravísimo!