{#FotologStyle} «SunsetRiders: La partida perfecta»

En medio de los adelantos tecnológicos de estos días, de la guerra de consolas, de los modelos vanguardistas de Playstation, Xbox y demases, creo que la sensación de estar en un local de videojuegos mirando la hora para no agotar los permisos, jugando con el vértigo de no cometer errores para no perder la ficha no se podrá igualar nunca a la facilidad de apretar «reset» o «restart» para recomenzar una partida.

Sunset Riders era de esos juegos colectivos, en un arcade enorme para cuatro jugadores que ocupaba todo un rincón en los locales de videos de la primera parte de los 90’s, al menos en Chile. Grito y plata. Los Simpsons, Tortugas Ninja, Captain Commando entre otros fueron del mismo estilo juntando a varios amigos o desconocidos en busca de la gloria, a veces, con muchos espectadores.

En lo práctico, Bob y Cormano ofrecían más posibilidades por la abundancia de sus disparos pero si en una partida colectiva tenías a Steve y Billy también se agradecía poder tener balas decorando la pantalla por ambos flancos.

La pericia en esas aventuras era bien valorada. Quién diría que en solo 25 minutos podríamos ver los frutos de estos 4 jinetes disparando por múltiples parajes del oeste clásico. Una partida perfecta, imposiblemente coordinada entre cuatro mentes independientes. Y si, también estaba el mito a descubrir, si acaso «se podía dar vuelta», es decir, recomenzar la partida desde cero con la misma ficha con la que terminaste.

Tiempos que aunque te esfuerces, tus hijos no podrán apreciar cuando hoy tienen un mini computador en su mano gracias a tu móvil y crecen en un mundo táctil, sin echarle maldiciones a la palanca, sin el nervio de meter una ficha antes que termine el pestañar del «continue» o sentir que el mundo se te vino abajo porque «se cortó la luz» o alguien «movió el enchufe».

Una bien merecida pausa para recordar lo vivido.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Mujer maravilla 1984» – (WW84)

WW84: Volver atrás

Quizás la espera prolongada por ver la secuela con las aventuras de la heroína preferida de Temiscira fue demasiado o simplemente nuestras expectativas estaban desmedidas. El asunto es que «WW 1984» (2020) no era lo que esperábamos. Puede ser relativamente entretenida pero en rigor no logra generar el interés y atractivo de su cinta predecesora.

El problema en ningún caso es la estampa de Gal Gadot o su química innegable a esta altura con Chris Pine. El tema es la irregularidad general de una película que se hace larguísima (2 horas y media) y a ratos derechamente eterna. Por otra parte el talento de Kristen Wiig y de Pedro Pascal eclipsan a la protagonista con sus apariciones de sobrada calidad y de hecho este último da para pensar que es el verdadero protagonista de la historia. Ambos algo o muy desaprovechados.

Patty Jenkins siembra dudas entre sus seguidores como directora considerando que acaba de hacerse con uno de los proyectos más prometedores de la nueva ola de «Star Wars», la futura serie «Rogue Squadron», ya que en esta continuación de la «Mujer Maravilla» hay cierto desorden que no se puede pasar por alto. Una cosa es plantearse en un mundo de 1984 y otra ponerse ese techo como canon de calidad para las aventuras de una heroína. Hay algo rústico que molesta. De hecho, la referencia a esa década después de un rato se esfuma sin pena ni gloria.

También hay un problema con las escenas de acción donde a ratos pareciéramos estar viendo una película de «Spiderman»; con la musicalización, no de Hans Zimmer si no con el uso de la cortina característica que rompe más que aportar en el tono y con el guión que complica y resuelve elementos de una forma superflua.

Para muchos el trailer y los anticipos pudieron ser más atractivos que la película misma pero cierto es que la cantidad de escenas innecesarias suman un buen número; de las malas y de las bien logradas pero aún estos aciertos se pierden en el todo. «WW84» sube rápido pero te engancha poco en su largo tramo medio para intentar solo sobre el final retomar el vértigo de una odisea que en dos horas ya perdió el interés del público.

«Mujer Maravilla 1984» está por debajo de su presentación de hace unos años, que sin ser brillante se enredó mucho menos en mostrarnos las cualidades que han hecho de Diana Prince por décadas un referente dentro del mundillo de los súper héroes y los ejemplos de virtud.

Recomendación: Regular. Claramente se esperaba más. Un surtido de elementos poco cohesionados.

[CINÉFILO PROMEDIO] «The new mutants» – (Los nuevos mutantes)

Nueva decepción

Da un poco de pena haber esperado tanto para ver la propuesta contenida en «The new mutants» (2020) y solo sacar conclusiones poco halagadoras tras verla.

Y es que no solo se hace larga, lenta, sino que te hace perder interés a poco de comenzar su narrativa. No dan ganas de seguirla viendo sin echar un vistazo a la hora, al móvil. El cast es envidiable con reconocidas figuras de exitosas series y con un sello juvenil que hace pensar que el desperfecto de esta máquina definitivamente no vino por ese lado. De hecho, tal como está planteada es probable que el formato haya sido errado y debió ser pensada como miniserie, tal vez.

Entonces si la decisión que solo un puñado de actores den vida a esta historia no fue un factor de este pobre resultado ¿qué salió mal? «Los nuevos mutantes» parece haber sido hecha sin ganas. Se queda a medias (o incluso menos) en cuanto a intensidad, pretende ser oscura pero termina esas promesas con una ingenuidad de cuento infantil y lo peor, nunca convence con su soporte argumental. En realidad, parece una película a medio hacer, terminada por cumplir, naufragando en medio del proceso de compra Fox – Disney.

Quizás sea de las últimas ocasiones en que oigamos el redoble y veamos la presentación emblemática de la Fox en sus películas, pero «TNM» solo ratifica que el camino que estaban llevando con la figura de los mutantes era un barco a la deriva.

Esta es una película que no volvería a ver, ni en el cable o en algún zapping despistado en televisión. Simplemente no funciona. Es como «El club de los cinco» («Breakfast club») con efectos especiales pero sin corazón. Olvidable.

Recomendación: Muy floja. Ni siquiera genera interés de continuar viéndola. 

[CINÉFILO PROMEDIO] «Soul»

Soul, Oda a la existencia

La última joya del semillero Pixar en el 2020 recibió en lo inmediato múltiples loas por sus reflexiones, especialmente en un año tan complejo marcado por una pandemia que nos condenó forzadamente al encierro y en muchos casos a la introspección.

No obstante lo anterior, “Soul” (2020) dentro de sus bondades es una cinta compleja, pudiendo ser incluso confusa para públicos menos avezados. Sus cavilaciones giran más en torno a las vidas ya vividas que a la expectativa precoz ante el destino, como en otras producciones. Lo anterior se traduce como un interés e identificación mayor con adultos que con los más chicos. Y si, es una película para todo espectador.

Si bien la factoría Pixar acostumbra a entregarnos productos de excelencia como en esta oportunidad, esta vez propone un viaje extraño, que a ratos pareciera saltarse pasos o ser deja vu de otros (Inside out, Intensamente, 2015).

“Soul” es una invitación muy interesante de ver, entretenida y como era de esperarse, emotiva. En poco más de hora y media le caben risas y lágrimas. Tiene ciertas licencias disimuladas entre los aciertos que regocijan a los padres pero que pueden distraer más de la cuenta en la comprensión a los más pequeños.

Recomendación: Buena. Interesante. Disimuladamente compleja. Una bella oda a la existencia.

{#FotologStyle} Las primeras fiestas de Isabel

La primera navidad de Isabel fue en un año muy especial. Con precauciones sanitarias, mucho calor, buena cena y regalos de todos para la nueva favorita de esta era tan compleja.

Sin duda el mejor regalo fue estar todos juntos pese a las dificultades, acompañarnos y ver la sonrisa de nuestra pequeña de ojos azules que nos deja con el corazón llenito cada vez que sonríe.

Espero que ustedes también hayan podido pasar esta Navidad con los suyos viviendo algo similar. Abrazo!

Nuestro tier list del #MCU: Películas de las buenas y de las otras (Parte 3 y final)

*TIER LIST DEL MCU* PARTE 3 Y FINAL

A mediados de agosto de 2020 y tras meses de cuarentena por el Covid-19, sin poder salir salvo pidiendo permisos puntuales, con Zongalo y Claudio hicimos un listado por categoría de la Saga del Infinito de Marvel, con las películas que seguimos y disfrutamos por más de una década.

Esta tercera parte y final va desde «Black Panther» (2018) a «SpiderMan: Far from home» (2019). Solo dos años pero marcados por el desenlace de la odisea de Thanos y Los Vengadores por las gemas en el fin de las aventuras que marcaron una generación en la cultura pop mundial.

Acompáñennos en este ejercicio que no tuvo otro fin que compartir tras un encierro forzado y volver a compartir con amigos ñoños tras la suspensión de estrenos y el cierre temporal de las salas de cine.

#SomosÑoñosNoPesados #MCU #TierList

Parte 2

Parte 1

[CINÉFILO PROMEDIO] «Volando alto»

Tibia proeza

Pese a tener inserciones en su elenco como Taron Egerton y Hugh Jackman, “Volando alto” (2016) solo roza la tibieza en la ejecución de su historia, la cual si bien crece como promesa, concluye solo como una mera anécdota simpática. Mucho menos de lo esperado.

Es como esos cuentos donde el desarrollo es más llevadero y chispeante que el resultado mismo. Disney quizás apostó por conseguir algo similar a “Jamaica bajo cero” (1993), con una temática de hecho muy similar pero acá el sabor en el paladar es claramente inferior.

Es cierto que la cinta basada en un hecho de la vida real tiene sus momentos y como decíamos, posee un relato prometedor con todos los ingredientes de este tipo de cintas “optimistas” pero el eco posterior sin ser desagradable o mediocre, es tibio e incluso algo soso.

“Volando alto” eso si es muy familiar. Una película para ver con grandes y chicos aunque en cuanto a su calidad, por temáticas similares y autoría de Disney, está más cerca de las medias tintas de “El brazo del millón de dólares” (2014) que de la recordada “Jamaica bajo cero” con un John Candy que recordamos hasta hoy.

Recomendación: Regular. Una cinta familiar de desarrollo ameno y resolución débil.

{#FotologStyle} Una previa inolvidable

Aunque el gol más impresionante de la historia de los mundiales sea su legado más resonante al momento del adiós, entre las toneladas de goles y gambetas del Pibe de Oro registradas por el mundo en canchas de todo tipo y ante equipos de toda clase, hay un clip de una tarde de abril del 89 que aún sin ser de un partido en tiempo reglamentario siempre nos hará sonreír y querer un poco más este deporte.

Hay pocas cosas más puras en el fútbol que un calentamiento antes de desplegar la magia en una cancha. Con esa mezcla de ansiedad, concentración, ganas y nerviosismo. Ahí en Munich ante el gigante Bayern, el “pelusa” y su pandilla afrontaban la vuelta de la semifinal de la Copa UEFA. En el San Paolo venían de ganar 2×0 con goles de Careca, crack brasileño socio del Diego en la empresa del gol y el mágico Carnevale. Ambas asistencias del “10” pese a ser alineado por sorpresa y jugar “infiltrado” entre el duro trato de la defensa de la Juve en la ronda anterior y un desgarro que le impedía correr normalmente.

En el coloso alemán testigo de múltiples cotejos históricos, con mundiales de por medio, la previa para que los planteles se soltaran fue al ritmo de Opus con “Live is life”. Los mismos músicos austriacos que tres años antes habían venido a Viña del Mar con esa canción como caballito de batalla, una de las más coreables y contagiosas que se tenga recuerdo por al menos un par de generaciones.

Maradona hizo lo que hace siempre, vivió esa previa con la pasión del partido mismo. Malabarismos, canto, relajo, actitud. Una vez le preguntaron por qué salía con los botines desatados. “Si los ato los fotógrafos no vienen” dijo. “Me los desataba y cuando me ponía a atarlos venían todos”. Esa era su pose favorita y hay cientos de fotos que reflejan ese instante antes de jugar los partidos.

Otra vez fue más allá y dijo que solía pedir un par de decenas de cajas de zapatos Puma para regalar a los suyos. Un día no solo le mandaron menos sino que la competencia comenzó a cortejarlo. Salió con los botines atados. No hubo fotos de sus zapatos ni la clásica pose esa tarde. Antes del siguiente compromiso Puma le mando el doble de lo pedido.

La semifinal de vuelta con el Bayern tras esta mítica previa musical se vivió con intensidad. Maradona aún sin estar al 100, regaló dos asistencias al brasuca, incluida una de pura viveza sudamericana tras arrebatársela a un defensa y con el empate a 2 el Nápoles llegó a la final con otro conjunto alemán, el Stuttgart, a quien le ganaría la única copa internacional que tienen los del sur de Italia en sus vitrinas.

Al momento de su partida de estos pastos, es mejor recordarlo así. En plenitud, con magia verdadera, lejos de sus episodios cuestionables fuera de las canchas. Acá había consenso en torno al genio y su poder en torno a una pelota de fútbol, algo tan simple y puro y que siempre enorgulleció al de Fiorito por haberle permitido llevar alegría no solo a su gente sino a todos los que vibraron hasta la emoción con su talento.

[Archivos Secretos ‘B’] «El regreso de Julito»

Que día. Parece una mala broma, tanto que muchos no lo creyeron tras escucharlo. Julio Videla se une a la lista de fallecimientos que enluta los micrófonos nacionales.

Chispa, gracia y por que no, algo de picardía sobre todo en sus años de gloria, en tiempos de un Chile con más ganas de confiar, de crear vínculos con figuras con calor humano como él, de trato cercano y conocedor del cariño que generaba a su alrededor. Regalón de las dueñas de casa. Príncipe de la mañana radial.

Se extraña ese tipo de comunicador hoy donde la vorágine fomenta la tontera barata. Se nos va el mismo día que uno de sus amigos, Pato Villanueva. Solo queda recordarlos con cariño y enviar fuerza a sus cercanos que como todos los que lo conocimos deben estar devastados con esta noticia.

Como titulan los medios, partió un icono. Lo mínimo es recordarlo con el cariño que cultivó en varias generaciones de audiencias radiales y televisivas.

[ARCHIVOS «B»] 

Como la oportunidad lo amerita y pese a que la calidad de mi cámara por allá por 2010 era bastante limitada, en una de sus visitas a Radio Portales de Santiago, en Junio, Julio Videla compartió una mañana con otros dos grandes del micrófono con quienes tenía un vínculo de años: Carlos Bencini y Patricio Esquivel.

La grabación de arriba, aunque sea con módicos tres minutos refleja ese clima «querendón» que marcó su presencia en todos los medios donde trabajó o simplemente cuando se dejó caer para ver a sus amigos.

Era de alguna forma el «regreso de Julito», porque su figura había marcado época en la Portales, tal como luego lo hizo en otras emisoras. Además de bromas de ida y vuelta en Fanor Velasco 11, generó de inmediato un ambiente distendido y se sacó fotos con todos los que pasábamos por el locutorio central, por noticias, otros programas en pauta o mera curiosidad. En el día de su partida, como no revisitar esos momentos donde su estampa de Rockstar irrumpía la monotonía del cotidiano pero lejos de elevarse era el primero en estirar la mano para saludar y regalar una sonrisa. Un grande.

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{#FotologStyle} Otra estrella al infinito radial

El micrófono está de luto otra vez. Ahora se nos fue Patricio Gabriel Villanueva Rodriguez. Crack de la radio nacional y con incursiones exitosas en la tv de antaño.

Curiosamente lo conocí lejos de los medios. Tenía una «botica» en la Plaza El Salto donde iba semana por medio aproximadamente a repartir en su negocio y me quede con la mejor impresión de su persona. Afable y buen tipo, podíamos tener charlas cortas pero amenas. Un caballero.

Profesionales que se extrañan por estos días donde los parámetros son otros y todo se mide por lucas.
Abrazo a su familia y seres queridos que de seguro lo extrañarán.