[CINÉFILO PROMEDIO] «Volando alto»

Tibia proeza

Pese a tener inserciones en su elenco como Taron Egerton y Hugh Jackman, “Volando alto” (2016) solo roza la tibieza en la ejecución de su historia, la cual si bien crece como promesa, concluye solo como una mera anécdota simpática. Mucho menos de lo esperado.

Es como esos cuentos donde el desarrollo es más llevadero y chispeante que el resultado mismo. Disney quizás apostó por conseguir algo similar a “Jamaica bajo cero” (1993), con una temática de hecho muy similar pero acá el sabor en el paladar es claramente inferior.

Es cierto que la cinta basada en un hecho de la vida real tiene sus momentos y como decíamos, posee un relato prometedor con todos los ingredientes de este tipo de cintas “optimistas” pero el eco posterior sin ser desagradable o mediocre, es tibio e incluso algo soso.

“Volando alto” eso si es muy familiar. Una película para ver con grandes y chicos aunque en cuanto a su calidad, por temáticas similares y autoría de Disney, está más cerca de las medias tintas de “El brazo del millón de dólares” (2014) que de la recordada “Jamaica bajo cero” con un John Candy que recordamos hasta hoy.

Recomendación: Regular. Una cinta familiar de desarrollo ameno y resolución débil.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Gifted» – (Un don excepcional)

Querible fábula revisitada

Aunque anticipablemente lacrimógena en varios de sus pasajes, «Gifted» (2017), también conocida como «Un don excepcional», relata una historia de esas de vieja escuela, con Marc Webb guiando a Chris Evans y Mckenna Grace por una senda con una cotidianidad muy sencilla y llevadera pese a sus clichés.

Es la pequeña quien se lleva el merecido atractivo de una cinta bien pensada, familiar, que provoca emociones y aunque carece de grandes ambiciones y puestas en escena depuradas, existe un público que quedará cautivado y que es ávido de estas historias de vida.

En sus claroscuros, «Gifted» es tan convencional que resulta algo plana o cuadrada. Esto no tiene que ver con las emociones que provoca sino más bien con lo lineal y predecible de su narrativa. Es de esas películas que ya hemos visto y que casi podemos saber cómo terminan, pero es ahí donde el magnetismo de la protagonista nos mantiene a salvo, con lo justo pero que es suficiente para salvar el film de la mediocridad.

Para los críticos seguramente una cinta del montón, para los menos exigentes, la posibilidad de una agradable tarde para pasar en familia.

Recomendación: Familiar. Es de esas películas despreciadas por la crítica pero queridas por quienes gustan de las historias sensibles y con clichés a pedido.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Buscando justicia» (Just mercy)

Simple y humana.

Traducida como «Buscando justicia» (2019), «Just mercy» es un relato crudo en gran parte por su sensible carga argumental basada en hechos reales. Y si bien puede tener varios clichés melodramáticos que caracterizan a estas historias, no deja de ser una buena oportunidad de conocer detalles de este caso de la mano de un puñado de buenas interpretaciones para contarla.

No solo es un lujo tener a secundarios como Brie Larson o Tim Nelson, sino que la carga dramática de Jamie Foxx y el empeño de Michael B. Jordan impregnados en el desarrollo  del relato son una buena alternativa a considerar, siempre dentro de un esquema muy clásico, lugares comunes y situaciones algo anticipables pero no menos cargadas de emocionantes.

«Just mercy» es una película editorial, que duda cabe, mas sus fortalezas no solo se basan en las injusticias de un sistema judicial estadounidense con vicios patronales en pequeñas localidades que han ocurrido y seguirán ocurriendo, es también una mirada interesante a la celda, a la humanidad que con poco metraje, Foxx es capaz de derrochar en cada una de sus contadas escenas.

Un drama muy cargado a los estereotipos si se quiere, idealista. «Buscando justicia» puede quedar algo al debe en los antagonismos, los temas no resueltos que dejan una insatisfacción incómoda, pero en el fondo su objetivo siempre pareció ser otro; simples pero profundas reflexiones sobre prejuicios, justicia y por qué no, afectos.

Recomendación: Aceptable. Pulcra y acotada. Aún con sus lugares comunes es un drama deja un buen saldo.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Anelka, el incompredido» (Anelka, l’ incompris)

Condescendencia frente a un pseudo controversial del fútbol.

Siempre resulta interesante conocer las historias detrás de los grandes ídolos deportivos o simplemente, la trastienda de superación de personas ante diferentes circunstancias. «Anelka, el incomprendido» (2020) pone en duda esas premisas al margen del interés que despierta entre los galos por obvia cercanía y arraigo.

Quizás lo que mejor describe este seguimiento a uno de los futbolistas franceses más prometedores de su generación, de Europa y del Mundo, es la frase que «siempre estuvo en el lado equivocado de la historia», o en el bando de la poca fortuna o derechamente la desgracia, guardando las proporciones a alguien que en realidad no le ha ido mal en la vida.

Nicolás Anelka no es un tipo particularmente carismático. Enigmático sí. Una diferencia que quizás no sea suficiente para prender el deseo de conocer más de él. Por supuesto los amantes del fútbol ávidos de estos nuevos materiales le harán el pulso pero para ser un documental que explora detalles de primera fuente, la verdad deja varias cejas levantadas y algunas muecas.

Es legítimo cuestionarse sobre su necesidad como material porque hay episodios de su carrera como la era Domenech en la Selección Francesa que ofrece entre telones sabrosos y desconocidos, pero el perfil de guante blanco condescendiente del documental no ahonda en ello, por opción o imposibilidad de mayores testimonios.

Otro ejemplo, hay un libro o entrevistas del propio Anelka donde cuenta detalles mucho más sorprendentes de la interna de camarín de un jugador profesional que son por lejos más interesantes.

Recomendación: Prescindible. Se esperaba más de documentar la carrera de un incomprendido. De hecho no explican nunca «por qué» debiera ser considerado como tal, solo lo describen.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Tenet»

«El cómo y el por qué, por sobre el quién»

Si hace unos años en «Interstellar» (2014) o «Memento» (2000), el gusto de Christopher Nolan por los juegos de temporalidad había quedado manifiesto y en «Inception» (2010) los abanicos de realidades fueron el objeto de sus fantasías, en «Tenet» (2020) el reconocido director se da maña de hacer un cóctel intenso echándole mano a todos los recursos para darse el gusto en su más ambiciosa ficción cinematográfica. Una apuesta a costa de todo, incluso de ti como espectador.

Esta ha de ser la película con más «sello Nolan» de la filmografía del realizador. Si «Interstellar» había sido una propuesta de ciencia ficción muy excéntrica para algunos, honestamente mejor que ni se adentren en «Tenet». Una película planteada como puzzle pensado sin mucho espacio para el disfrute sino para el razonamiento, como una aventura donde las piezas que forman el todo son lisas, funcionales, sin mayores matices emocionales. Acá prima lo técnico, en el argumento y en escena. Este es un film destacado pero está lejos de ser recomendable para todos los públicos o hacerse llevadero.

«Tenet» es por supuesto confusa, abusa a ratos de las incertidumbres, de la explicación en el guión como puente y requisito para su entendimiento. Está planteada sobre reglas muy lejos de lo real y si a eso sumamos que sacrifica el desarrollo de los personajes (incluso con sus identidades) para privilegiar la compleja trama, la distancia / empatía que se genera con el público promedio no es menor. Es de esas cintas que incluso cuesta explicar ante otros amigos en una conversación cualquiera. Y está bien, no se puede abarcar todo. Nolan privilegia la globalidad de la historia por encima de la profundidad de los personajes puntuales simplemente porque el relato es el mástil mayor y lo demás son muecas en su parante.

Las paradojas en los desplazamientos temporales siempre han sido motivo de interés del cine. Nolan invita a verlo subjetivamente como «una experiencia» más que una mera cinta palomitera y para ello echa toda la carne a la parrilla, no escatima recursos. «Tenet» es grandilocuente. Si no se entiende a la primera menos quedará interés de probar suerte en una segunda revisión. Una película compleja de evaluar. En lo personal me gustó pero no es lo mejor de Christopher Nolan aunque sea el más fiel reflejo de sus afanes profesionales.

Recomendación: Muy interesante a buena. Técnicamente es un deleite aunque su montaje y relato intrincados generan un estado de confusión en el espectador. Una incomodidad algo agotadora para dos horas y fracción.

 

[CINÉFILO PROMEDIO] «Mulan»

Leyenda sin alma

La apuesta de los live action especialmente de Disney reconvirtiendo sus clásicos ha resultado algo traumática y solo disimulada en la mayoría de los casos porque las historias tienen un bagaje inconfundible con el sello de personajes por todos conocidos y con la promesa que verlos volverse realidad puede ser una experiencia más realista. En «Mulan» (2020) fracasa la mayor parte de esas directrices y el resultado está marcado por esa falla en los objetivos.

«Mulan» versión carne y hueso es más bien plana como historia, está contada de una forma que no emociona, no tiene la épica que debería, sus chistes no llegan y aunque la acción podría ser su fuerte tampoco convence. Las diferencias con la animación pasan porque en aquel formato las licencias creativas y narrativas se conceden y en cambio acá se esfuman al personificar a la heroína y sus acompañantes sin conseguir que generen la empatía o profundidad necesaria con el espectador.

A los antagonistas por ejemplo nunca los comprendí; sus propósitos, la venganza en cuestión, etc. No hay ninguna explicación evidenciada independiente que conozcamos la historia. Todo lo travieso de la animación se torna incluso tedioso y ridículamente inverosímil en una película que además se hace larguísima sin serlo. Sumar la ausencia de elementos que estaban en la cinta animada de 1998 y que pudieron ayudar a generar ese nexo con el espectador.

Y no es que todos los live action caigan en estos pecados con la misma falta de gracia. Si bien «El Rey León» optó por caminar literalmente sobre seguro sin cambiar siquiera una coma o un plano del original, la decisión de Jon Favreau parece acertada ante lo desapercibida que pudo haber pasado su reversión. «El libro de la selva» sin duda está en mi parte alta de estas apuestas. «Mulan» queda en el fondo o cerca. Así de elocuente.

Para ser la historia de una guerrera, ante un vil y carnicero rival, no hay una gota de sangre que lo testimonie en toda la cinta. Para ser una profunda fábula sobre el deber y la familia, no hay ninguna lágrima dramática que traslade ese apesadumbramiento al público. Pudiendo ser un perfil que vaya más allá de la corrección política en estos tiempos, apenas se entona como el nombre que la precede más que por lo que muestra por sí misma. Mulan no funciona como un todo, con ritmo o un hilo llevadero, con suerte es un retrato pero sin alma o la pasión que ameritó su remake.

Recomendación: Regular. Floja. Blando remake de un nuevo clásico de Disney. Un live action sin profundad ni pasión. Una película algo plana y tibia.

[CINÉFILO PROMEDIO] «El dilema de las redes sociales»

Advertencia al aire

La premisa de intentar explicar de la forma más didáctica posible los riesgos de las redes sociales, su delatora capacidad de ponernos en vitrina y el casi inevitable instinto contemporáneo de volver a conectarnos obviando las advertencias es un cartel interesante para adentrarnos en «The social dilemma» (2020), expandida en su alcance de difusión gracias a Netlix.

Precisamente el afán por ejemplificar de mejor forma el funcionamiento de los algoritmos con énfasis en la explotación comercial de nuestros gustos y preferencias hace que este documental de hora y media se sienta algo extraño, bizarro en su puesta en escena, donde por intentar ser diferente se torna peculiar y no necesariamente reforzando las ideas que deberían quedar en la retina de sus espectadores. Ser más expresivo que informativo es algo subjetivo para evaluar en el balance.

En rigor para tener los pesos pesados que pregona entre sus fuentes, queda la impresión que «El dilema de las redes sociales» suaviza un poco los golpes que asesta a las grandes compañías del rubro y no es si no hasta bien entrado su desarrollo que las advertencias cobran más sentido y se vuelven concluyentes.

Considerando que siempre será un aporte contar con estos recordatorios -algo inútiles en comparación a la adictiva invitación de las redes sociales-, el documental aporta, expone pero es poco ambicioso para lo que debería, es decir, se hace poco trascendente, blando para lo que realmente promete. Se centra en lo comercial, las directrices conductuales de consumo pero aunque lo insinúa abiertamente, otros campos relativos al manejo político, tráfico de datos personales y espionaje a la privacidad quedan bastante más al debe.

Recomendación: Regular. Es interesante pero sus aportes son insinuados más que concretos y caricaturizados más que definitivos y profundos.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Enola Holmes»

Forzando franquicias

Traer de vuelta nuevamente una producción bajo el sello Holmes parece innecesario y una apuesta con poco futuro, sin embargo a Netflix le pareció que darle un giro de género a las cualidades de un personaje icono servía para avalar dicha osadía aunque los resultados son relativamente discutibles.

Millie Bobby Brown personifica a una nueva heredera del clan detectivesco inglés que quizás no necesitaba sacar a relucir la mochila de machismo que acusa solo para mostrarse convincente, de hecho, instalarla como un nuevo personaje sin referencias ya conocidas pudo ser una buena propuesta. Pero ya está, una cinta que nadie pidió y a la cual dándole la oportunidad consigue volverse medianamente entretenida.

El tono es claro en la búsqueda de complicidad con el espectador para ganarse su empatía pero abusar del recurso no solo infantiliza innecesariamente a «Enola Holmes» (2020), si no que se vuelve un eje que cansa. A propósito de ejes, la elección de Henry Cavill como Sherlock es de toda coherencia si consideramos que el afán acá no es opacar a la protagonista femenina y porque su perfil nunca ha sido el de un actor con profundidad dramática que se roba las miradas, por ello, exhibirlo como un secundario sin magnetismo es extrañamente acertado pero deja un vacío que no se condice con el rol que interpreta.

Ligera, pasable, Enola Holmes es un paso adelante en la carrera de su protagonista, mas no convence al grado de situarse como una gran película. De hecho, recuerda más bien -y ello es valedero- a las cintas de matiné o familiares para ver una tarde cualquiera, pero es cosa de perfiles, a estas alturas hay tanta versión de la familia Holmes en el multiverso de los productos audiovisuales que la mundana reflexión de «donde comen dos, comen tres» parece una premisa legítima.

Vale la pena darle la oportunidad, intentar sacarse los prejuicios y no enjuiciarla en demasía porque no es una película ambiciosa. «Enola Holmes» es aceptable con lo justo, no busca más, quizás demasiado tímida para tantear una nueva franquicia y donde necesitará más peso si quiere hacerse valer como una marca a considerar más allá de las correcciones políticas de género.

Recomendación: Medianamente entretenida. Aceptable con lo justo. Un paso adelante para su protagonista.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Orígenes secretos»

Dulce y agraz

Me intrigaba «Orígenes secretos» (2020), producción española levantada por Netflix que en realidad dudaba si era una serie o una película. En su casi hora y media de duración juega con la comedia policial y de la mano de referencias a la cultura pop comiquera trata de redondear, a ratos cuestionablemente, su historia para dejar un sabor regularmente aceptable entre el público.

Si bien entretiene en varios trazos, al manejar dos estilos tan disimiles no consigue ensamblar ambos con mucha prolijidad. No se define y más allá de los tintes cómicos que a ratos causan gracia su irregularidad es la que queda como mejor sinónimo a la hora del balance.

El trío de Javier Rey, la adorable Verónica Echegui y Brays Efe tiene buen fiato pero quizás el elemento policial criminal que aparecía con singular potencial pudo ser mejor explotado. Volviendo a la tesis inicial, es posible que el formato de película no fuera el apropiado considerando las vertientes interesantes que prometía la premisa de cómics y crímenes.

«Orígenes secretos» es un experimento que despierta la curiosidad, deja cierta insatisfacción en el público general pero entre los conocedores de la cultura pop será mejor valorada por anticiparse al guión en ciertos pasajes y completar las frases de sus protagonistas merced a un conocimiento básico o a ratos más avanzado de la historia de super héroes de viñetas.

Todo lo anterior vuelve esta propuesta como medianamente recomendable, con gusto a poco de saber que pudo ser mejor aprovechada como historia en otro formato y con una caja de recursos que por lejos pudo ser mejor explotada. No solo debieron pensar en quemar todos los cartuchos en un metraje único sino blindar los personajes con una serie que les diera sustento, fondo y mejor futuro. Capítulos mejor construidos que se imponían a meras secuelas.

Recomendación: Regular. Un potencial que pudo ser mejor aprovechado en otro formato.

[CINÉFILO PROMEDIO] «El hombre invisible»

Una sorpresa que no vimos venir

Me dejó buenas impresiones «The invisible man» (2020). Logra un clima sanamente inquietante y es cierto, aunque es un poco obvia hay que reconocer que innovar en la historia clásica del hombre invisible no era tan fácil.

Elisabeth Moss literalmente carga con todo el peso actoral de esta cinta que en su afán de desligarse de un título obvio y elocuente permite a Leigh Whannell, su director con experticia en el suspenso / terror, hacer paneos sugerentes, escenas con «screamers» repentinos, usar silencios para crear atmósferas nerviosas, etcétera. Todo para dar un giro más oscuro e impredecible a una novela que en rigor tiene ese tono crudo que algunas adaptaciones posteriores han desdibujado con las décadas.

No es mera conformidad. «The invisible man» echa mano de realidades actuales para darle un tinte interesante a su relato. Eso, deriva en que un guión simple y fantasioso tome cariz de drama y suspenso que le suma buenos elementos a una película que fácilmente podría haber naufragado en aguas tortuosas.

Más allá que no todos le reconozcan esos méritos, porque falencias tiene (como clichés ridículos en secuencias de acción), el ir más allá del mero personaje y darle una historia que contrapese está bien logrado. Es difícil prever si una eventual secuela conseguirá ese equilibrio pero esta historia fantasiosa que deviene en drama sorprende ante una falta de expectativas que le juega innegablemente a favor.

Recomendación: Interesante. Sorprende para bien. Le da un piso interesante a una historia ya conocida aunque de forma extraña.