[CINÉFILO PROMEDIO] «Wrath of Man» – (Justicia implacable)

Ambigua revancha

Reconozco que tras «The Gentlemen» (2019) esperaba más de Guy Ritchie en la tendencia de retomar su gusto por las historias de crimen, humor negro, estilo bien cuidado y sobretodo por retomar el vínculo con Jason Statham, uno de sus ejes en la popular «Snatch» (2000). Sin embargo, sin ser una mala película califica como decepción.

Para el rudo calvo británico, «Wrath of Man» (2021) es igualmente una suma positiva a sus recientes entregas, muy a la deriva en tramas olvidables de acción que se apilan en los años recientes. No cabe duda que al menos Guy Ritchie sabe lo que hace y eso le da un plus a su protagónico que es el 80% del film. Fuera de eso, si bien la historia original llamó tanto la atención del director para hacer su propio remake, queda la impresión de un relato incompleto, vacío de contenido después de tanto despliegue y sin tintes propios del cine de su autoría.

Y si Ritchie sabe lo que hace, eso se nota en el ritmo de la historia, al menos antes del desenlace. Es entretenida, afilada aunque algo previsible. Luego se descompensa y es donde nace el sinsabor que marca su saldo final.

«Wrath of Man» es diferente. No parece tanto una película de Guy Ritchie pero sí una de Statham;  una mejora para el actor pero un producto híbrido extraño para lo que esperábamos de este director.

Recomendación: Regular. De aceptable realización y desarrollo pero sin el vértigo ni el sello que se espera.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Rápidos y furiosos 9»

Sin límites ni razones

Son muchas las bromas que se pueden hacer sobre esta novena cinta de la saga que hace rato dejó atrás los cromos, turbos y el nitro a un cuarto de milla para reconvertirse en una suerte de «Los Magníficos» o «A-Team» en misiones imposibles que no tienen nada que ver con las calles. Y sí, pueden ser toneladas de memes y bromas en torno a esta particular familia de Dominic Toretto en el cine pero hay que reconocer que por una u otra razón válida, ahí están, dos décadas después de su irrupción.

«Rápidos y furiosos 9» (2021) no tiene tapujos para presentarse como el show de lo inverosímil, bromear con lo ridículo de sus propias e ilimitadas posibilidades y jugar a salir campante entre comicidad y acción. ¿Resulta? Es sin duda un experimento de cuestionable profundidad pero definitivamente a Diesel y los responsables de la franquicia a esta altura les da lo mismo el qué dirán.

Fuera del obvio prólogo, esta novena aventura tiene momentos divertidos, entretenidos, otros incluso interesantes de seguir pero el resto que domina las escenas y la trama es el refrito chatarra que todos esperaban o temían ver en acción.

«R & F» cada vez se parece más a Marvel (no en el buen sentido) y francamente a nadie le extrañaría una aparición de seres con super poderes y capa en misiones con Vin Diesel o pegando puños con Michelle Rodríguez. Sin ir más lejos, «Hobbs & Shaw» (2019) algo esbozaron. Lo siguiente debería ser manejar el DeLorean del Doc Emmet Brown no cabe duda.

Los mejores momentos de estas dos horas y fracción son sus partes mundanas, la historia detrás -independiente de lo lograda que estén- y lo demás no vale la pena la más mínima reflexión del por qué de las cosas. Esa es la regla de oro para estas películas, solo verlas, como si fueran meros comerciales hiperinflados con muchos esteroides de millones de dólares. Nada más. Bajo esas condiciones este, los recientes y futuros capitulos de esta saga, deberían volverse más disfrutables. Sin esas premisas, no vale la pena molestarse.

Recomendación: Débil. Su humor es la excusa para no tomarla en serio. Su acción, el estandarte para justificar las más absurdas barbaridades.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Viuda negra» – (Black widow)

Contradicciones vitales

Luego de una espera desmedida que tampoco colabora en sus resultados frente a un público muy de nicho, Marvel estrena «Black Widow» (2021) como un justo epílogo de una de las estrellas con más recorrido y subvaloradas de su franquicia «Avengers». Sin embargo, el dilatado estreno de su película personal es opacado por una serie de claroscuros que en evidente contradicción, terminan dejándola como una cinta de marcados sinsabores.

Y es que las contradicciones son el principal motivo de los análisis posteriores y que generan esa, a ratos injusta sensación de «meh» que queda luego de dos horas de un repaso inédito por el perfil del principal rostro femenino de Marvel por muchos años. Esa dicotomía se cimenta en una línea de la cinta que habla de «una asesina admirada por las niñas». Cómo Disney maneja estos casos, donde el guión pide a gritos un disimulo de los infantilismos y una necesaria dosis de realismo terrenal entre tanta fantasía deja los equilibrios tocados. Es decir, Natasha Romanoff no se hizo conocida vendiendo dulces pero acá por momentos es la Madre Teresa y en otros instantes hay guiños más a la altura de su papel de ex sicaria. Esos baches y la presentación de algunos personajes de modo poco coherente no se pueden pasar por alto. Dave Filoni resolvió eso en los nuevos productos de Star Wars con un arma aturdidora. Quizás es un camino.

Evaluando los elementos más generales de esta cinta, en secuencias de acción anda bastante bien. Los mencionados equilibrios se desbalancean cuando se aborda el resto de la historia, el aporte de los personajes que resultan ser menos de lo esperado, los antagonismos o el rol de actores que daban para más. Ver a Scarlett Johansson calzándose su tenida de operaciones por última vez es un imperdible de los seguidores del MCU, pero no cabe duda que esta película llega varios años tarde, como un episodio que se sabe intrascendente, de mera continuidad. Florence Pugh es el relevo natural del manto de BW que llega fresco aunque el resto del staff suena más a incógnita.

Como sea la factoría Marvel necesita meter un éxito pronto, uno que vaya más allá de los clichés de encontrar un objeto de deseo para el argumento; desde piedras, una fórmula secreta o un suero que cambie la trama. Los lugares comunes de su estilo piden ahora un desarrollo más complejo y rico en aristas que pasen de los recurrentes alivios cómicos. Las series juegan con otros parámetros y su irregularidad tiene más que ver con la acción capítulo a capítulo, por eso no entran en estos balances, pero en el cine tras los efectivos golpes del desenlace de Guerra del Infinito, la infumable Capitana Marvel, Spiderman 2 y el citado paréntesis del stream, los productos no han estado a la altura de la herencia.

«Black Widow» es entretenida, en un par de momentos divertida, tiene buen manejo de la acción. Al debe queda la estructura que debería ser el soporte y engranaje para que esta máquina funcione, justificando esos momentos de adrenalina. Una tibieza que deja gusto a poco.

Recomendación: Aceptable pero apenas suficiente. Tibio reconocimiento a una heroína que marcó época. Inconexa.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Roberto Baggio: El divino» – (Il Divin Codino)

Blanda fábula de vida

Desordenada y un poco inconexa, especialmente para los paladares más futboleros es «Roberto Baggio: El divino» (2021) que pese a tener buenas intenciones y elementos a destacar termina decepcionando bastante.

Los saltos temporales antojadizos, centrarse en un personaje por sí mundialmente conocido por el fútbol pero darle un extraño cariz íntimo y personal es una mezcla que no logra resultar en esta hora y media de biopic que en sus indefiniciones pierde mucho para poder ser evaluada adecuadamente.

Il Divin Codino tiene potencialidades como un cast bastante fiel a los protagonistas reales y recreaciones aceptables de momentos recordables en la vida del emblemático «10 italiano» pero se queda en eso y he ahí lo que más molesta, lo que pudo ser y no fue.

Ver la historia de Baggio -salvo que seas italiano- es un nicho para futboleros. Sin embargo el guión se va por otro lado y ni siquiera los guiños reiterados a un episodio puntual son armónicos como para hacer llevadera la historia. No hay un atractivo anexo que otorgue continuidad suficiente para sortear los criminales saltos temporales que sufre el relato.

En síntesis, gusto a poco. Quizás sea lo que quería el involucrado pero en calidad solo aparece como una blanda fábula ni pelotera ni personal. Casi absurda. Poco para la figura del «divino» y un casting que no anduvo mal.

Recomendación: Débil. Gusto a poco. Daba para más.

 

[CINÉFILO PROMEDIO] «El ejército de los muertos» – (Army of dead)

Farra sin ganadores

Zack Snyder aprovecha del crédito de su reciente reivindicación en la versión extendida de la Liga de Justicia y lleva esos elogios a otro plano para darse un gusto que, sin mucho sentido, resulta una malograda broma en un nicho muy retocado, los zombis, el apocalipsis y un pelotón variopinto en busca de un botín.

«Army of dead» (2021) tiene lo que uno espera de Snyder como director, con sus guiños inevitables, excesos y prolongaciones innecesarias, pero ya dejando pasar varias semanas desde que vi esta aventura que en el papel promete y de escuchar comentarios demasiado benevolentes con ella, aparece como necesario aterrizar el análisis para no hacer perder tiempo a quienes aún no la ven.

Con casi dos horas y media «El ejército de los muertos» es una gran farra digna de Las Vegas, donde se sitúa. Es un disparate que como decía, en el papel previo no suena tan mal, pero tiene errores en la concepción que son evidentes; la apuesta por Dave Bautista en el protagónico es un yerro mayúsculo, la historia no va a ningún lado y se parece más a la trama de un videojuego que a una película de acción. Algo que desafortunadamente cada vez es más frecuente.

Darle una calificación de mediocridad es premiarla ya que por mucho solo se queda en piloto automático y no presenta reales atractivos. Pintaba para más sin duda pero el manejo de algunos personajes, lugares comunes o los excesos propios del sello Snyder terminan por desilusionar. Sin muchas expectativas puede que a ciertos públicos les resulte entretenida pero en rigor se acerca más a una pérdida de tiempo que a otra cosa.

A esta altura debiéramos saber que hay gustos para todo, pero en materia de cine de zombies y similares hay referentes con distancia más recomendables o al menos más interesantes. «Army of dead» no entra en ese listado.

Recomendación: Débil. Un desperdicio de recursos en una cinta que pudo ser mejor.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Atrapar al ladrón» – (Para atrapar al ladrón, To catch a thief)

Elegancia al servicio de la comedia

La dupla de Cary Grant con Alfred Hitchcock nos regaló historias en el cine que son las favoritas de muchos y que además tienen el plus de haber envejecido particularmente bien pese a superar por mucho más de 60 años de vida. Si a lo anterior sumamos la participación de coestelares como Grace Kelly entre otros, la invitación de «Atrapar al ladrón» (1955) es un imperdible deleite de cine clásico.

Por supuesto hay modos y toques en el desarrollo que son propios de su época pero vistos con ojos actuales, no hay más que elevar la elegancia de un relato que curiosamente no recibió muchos reconocimientos en materia de premios. Una línea muy característica, prejuiciosa e incluso actual con la que se calibra a cintas entretenidas y livianas sin el valor que realmente tienen para el espectador y a lo complejo de hilar aventuras que consigan ser atractivos, por más que no involucren lecciones de vida profundas.

«To catch a thief» es un recreo de Hitchcock donde descansa del alto suspenso para darse un chapuzón en la comedia. Lo hace con la mencionada elegancia que con el paso de los años no hace más que revalorizar estas aventuras de la mano de Cary Grant.

Decir que no es la cima del emblemático director en este caso no es descalificarla, ya que pese a no ser una de las cintas legendarias o icónicas de Alfred Hitchcock, está entre sus realizaciones más limpias, picarescas y con estilo, donde exhibe sus variantes como realizador.

Verla es una recomendación obligada en la cinematografía de cualquier seguidor del buen cine, ni siquiera del de tipo dramático sino general. Una de esas llevaderas, entretenidas y a la vez clásicas en apenas hora y media.

Recomendación: Buena. Una comedia elegante, de colección. Imprescindible para los cinéfilos.

[CINÉFILO PROMEDIO] «La mujer en la ventana»

Déjà vu sin alma

La plataforma Netflix pone a disposición de sus suscriptores un thriller con varios elementos que nos suenan similares de otras cintas y donde un elenco de peso mueve la balanza en favor del interés del espectador. Sin embargo en el momento de considerar lo visto, las expectativas quedan algo insatisfechas.

Puede ser el exceso de confianza por los nombres en el anuncio o el aura que esta película se procura a si misma pero al final de poco más de una hora y media (que por momentos pareciera ser más) un aire de pesadumbre se posa en el film y no logra enganchar como pudiera esperarse a quien ve. No basta que Amy Adams y sus traumas en el protagónico se esmeren en escena, no conseguimos generar un vínculo real con su personaje -presente en cada escena- y termina agotándonos sin poder «abrir la ventana» a otros aspectos de la narrativa que no tengan relación con su perturbada visión.

«La mujer en la ventana» (2021) no hace mucho por entregarnos variantes y en esa monotonía languidece en medio de contados picos de interacción entre el puñado de actores de calidad del elenco. Una realización muy teatral, con cuadros evocadores pero que pierde la posibilidad de dar reales buenas razones para continuar viéndola.

En la comparativa con sus similares en cuanto a temática, trama o escenografía sale perdiendo. Estamos ante una paradoja extraña; hay elementos bastante sencillos pero que a la vez son de calidad donde el resultado no es el esperado y por ende se deduce que no fueron bien aprovechados. Si bien la historia proviene de una adaptación literaria, surge rígida, sin alma para lo que debió ser.

«The woman in the window» es desequilibrada en su contextura, se toma demasiado tiempo para algunas cosas y para otras decide cambiar el ritmo cuando en rigor era donde más se necesitaba margen. Incluso si hubiera seguido en su ritmo más cansino, pudo irle mejor como premio a su regularidad, pero no.

Recomendación: Regular. No alcanza a volverse interesante. Desequilibrada en su narrativa con una temática algo vista.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Mortal Kombat» (2021)

Pelea inconclusa

La búsqueda de estrenos cinematográficos en pandemia nos lleva hasta la nueva versión de «Mortal Kombat» (2021) que vuelve a meter en la pantalla grande a los personajes del clásico videojuego que en los últimos años se ha vuelto a meter en la cultura pop como motivo de culto. ¿El resultado? algo ambiguo pero con reconocible entretención.

Dentro de las fortalezas de la cinta están las menciones e insertos que aluden a momentos del juego de arcade original, trucos e incluso situaciones de sus primeras versiones. Ni hablar de los personajes y sus caracterizaciones, algunas muy bien logradas. La marca MK en sí llevó el derrame de sangre a otro nivel en los juegos, con comicidad si se quiere pero usando el gore como recurso distintivo. Acá se busca -aunque solo por momentos- esa premisa y en general los fans agradecerán varios momentos con énfasis en ello.

La libertad narrativa de la trama, que dista bastante de la simpleza del juego y su torneo básico, es una facultad que se usa sin que perjudique el resultado final. Eso si, cabe señalar que su rótulo más bien de precuela debió ser contextualizado para quienes se interesaron en verla, mas en líneas generales no perjudica el todo. Un punto neutro dentro de esta aventura.

Al debe hay que mencionar la caída desde los puntos altos de la cinta a su contenido promedio; como la forma en que un prólogo tan bien ejecutado luego se extravía en un protagónico que nunca convence, un referente de los personajes que resulta insípido y secundarios con antagónicos que aparecen más atractivos que sus contrapartes referentes del elenco. Un desequilibrio extraño. Se extrañan los eurobeats electrónicos de esa versión clásica, mejor suerte y ejecución en villanos emblemáticos y desarrollo de personajes, algo esperable que cumple con los prejuicios.

«Mortal Kombat» es medianamente entretenida, con un puñado de momentos que evocan el videojuego con respeto e incluso cariño, lo cual impensadamente la deja bien parada. Sin embargo, está años luz de ser una buena película y de hecho debe trabajar varios aspectos si quiere aspirar a convertirse en una saga que sea más que un par de escenas bien ejecutadas para los fanáticos.

Recomendación: Regular. Regala varios pasajes de culto para fanáticos, otros más escasos para el público general y vista con más distancia y simpleza resulta algo pobre en su contenido.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Nobody» – («Nadie»)

Un justiciero impensado.

Si eres fan de la violencia por la mera violencia, sin mucho argumento de por medio y solo por devoción a las peleas y la acción, esta cinta promete aparecer como una nueva favorita. «Nobody» (2021) es una versión de John Wick de clase media, menos estilosa, que aunque igual o mejor en entretención, no tiene el menor empacho en usar los mismos parámetros, perfil de antagonistas, afiches, etcétera.

Lo anterior no es antojadizo, ambas películas tienen el mismo creador y si bien la acción es el centro de todo, Bob Odenkirk se permite más licencias que Keanu Reeves en cuanto a repartir golpes y sobretodo, recibirlos. También juega de forma más traviesa con la trama, introduce comedia con buen trance en momentos precisos y eso la hace bastante llevadera.

«Nobody» o «Nadie» se reconoce como poco ambiciosa y el mero entretenimiento es lo que la moviliza, la curiosidad que genera en el espectador es chispeante y un imán innegable para verla. Después de todo Bob Odenkirk no empalma con el perfil de matón implacable que se esperaría por lo que presenciar el por qué de muchas preguntas y la conversión a esas lides es un objetivo y una duda que es necesario apaciguar. Como extra, una inserción de elenco que es un deleite de «fan service» para la cultura pop.

Por supuesto que entre su público y grupo de interés como film no están ni de cerca los amantes del cine como expresión de arte inspirador, pero así y todo esta cinta se hace su lugar en medio de la búsqueda de cine en pandemia como una forma interesante y al menos regular de pasar el rato. Ahora que incluso se habla de crossovers con John Wick, queda claro que todo puede pasar.

Recomendación: Regular. Medianamente interesante. No es cine arte, es acción y sketchs por mero gusto. Comida rápida cinéfila.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Star Wars, Episodio III: La venganza de los Sith»

Oscuro y luminoso final de trayecto

No porque una historia tenga un desenlace conocido puede resultar menos atractiva. Como en la vida, el camino es por lejos más importante que el destino mismo y aunque el cierre de la inesperada trilogía prólogo de la Guerra de las Galaxias quizás no califica como una cinta excelente, lo menos que merece es ser catalogada como interesante y aceptable.

La sombra de Darth Vader finalmente se posa sobre el joven Anakin y en este episodio si vemos mayor evolución de personajes, filosofías y motivaciones que en sus dos predecesoras. «Star Wars, episodio III: La venganza de los Sith» (2005) es lo que se esperaba en cuanto a cierre de arcos argumentales para entender mejor los clásicos que se quedaron en el corazón de generaciones y se levantaron como símbolo de la cultura pop.

Aunque igualmente sean más de dos horas, este tiempo está mucho mejor aprovechado en dar las respuestas esperadas transcurridas cerca de cinco horas de saga y su contenido es bastante razonable para zanjar las dudas.

Por fin la película está a la altura de la musicalización, con efectos visuales más depurados y pulcritud argumental más sobria y oscura, se le da un buen cierre a esta primera trilogía en cuanto a su línea temporal. Es más directa, sin estupideces secundarias y bromas innecesarias. Tiene -a diferencia de sus comparaciones previas- más valor por si misma.

«Revenge of the Sith» es valorable como producto Star Wars y se gana el rótulo de esencial. Puedes saltarte las otras dos primeras, pero esta tienes que verla. Viendo los complementos animados se fortalece y solo por devolvernos la fe cuando no había por donde, merece puntos.

Recomendación: Buena. Más que aceptable e interesante. Oscura, con propósito. Directa. Le tomó dos precuelas a George Lucas darse cuenta de cuál era el camino.