[CINÉFILO PROMEDIO] «Space Jam: Una nueva era» (2021) – (A new legacy)

Colorido fracaso

A esta altura sería bueno dejar establecido que las secuelas que se denominen «un nuevo legado», «nueva era», etc., deberían pasar directamente a cable o a tv abierta. «Space Jam: A new legacy» (2021) es la prueba que a ratos los prejuicios dan en el clavo y en rigor no hacía falta ser mago para notar que los Looney Tunes tan cotizados en otras épocas, hoy como tantos otros personajes infantiles, para una nueva generación de niños son solo figuras de merchandising que no se asocian a aventuras animadas con el impacto y presencia como lo hicieron con otros infantes en el pasado.

Este no es un fenómeno aislado; en el caso de Mickey y sus amigos, Disney ha revitalizado estos personajes mediante sus plataformas más infantiles, donde al menos Donald, Pluto y los demás tienen cabida, e incluso han apostado a regenerar variantes más elaboradas como Pato Aventuras y otros. Sin embargo Sam Pistolas, Correcaminos y el Coyote, Marvin el marciano o Piolín y Silvestre, al igual que Taz son conocidos quizás de vista, pero no tienen rotación en pantallas al nivel de la primera Space Jam que nos sorprendió por allá por 1996. Ahí el equilibrio entre una leyenda deportiva y los dibujos animados que podías ver por la mañana era potenciador. Acá en la comparativa el resultado es muy deslavado.

Dicho esto, esta secuela de la mano de LeBron James es un cameo extendido de una serie de figuras del mundo pop, las cuales Warner no duda en usar, ya sean de películas, series o animaciones pero que en rigor no ayudan a hacer más conocidos de lo que ya son a los propios Looney Tunes que dan vida a esta aventura. Es como si la compañía se hiciera un auto homenaje mirándose el ombligo sin pensar en los espectadores, especialmente los niños. Además, la complejidad innecesaria de la trama es un escollo francamente insalvable a ratos y si la cinta noventera no llegaba a hora y media para todo público, esta se empina a las dos horas y tiene algunos momentos algo cuestionables visualmente para los más chicos.

Como en el deporte mismo, el resultado manda y acá el cuociente es deficitario en entretención, ni hablar de risas y si bien en la parte técnica y musical se ajusta a sus tiempos, «Space Jam: Una nueva era» es un producto mal concebido, con un enganche comercial en James que no hace lo propio en tiempos donde -como la propia película lo dicta- los niños y jóvenes están más pendientes de sus pantallas y tablets que de tirarse en la alfombra a dibujar sus animaciones favoritas desde la televisión. Eso se ha perdido y en esta pseudo secuela queda de manifiesto. Intentar revertir ese explícito escenario cultural global, fue una mala idea.

Quizás si hubieran hecho un proyecto distinto reuniendo personajes de videojuegos hubiera sido más atractivo para los sub 13 o si querían mantener la tónica, lo lógico era reencantar a Jordan y un regreso al mundo animado 20 años después apelando a la nostalgia. Al parecer a nadie se le ocurrió y a cambio tenemos dos horas de Don Cheadle intentando salvar algo que no tiene caso.

Recomendación: Mala. Una pena. Mal concebida desde el inicio. Fuera de tiempo.

Deja un comentario