[CINÉFILO PROMEDIO] «El agente topo»

Fresca mirada a una profunda realidad 

No cabe duda que «El agente topo» (2020) de Maite Alberdi es el resultado de un trabajo bien hecho y astutamente encasillado como documental por la Academia de Hollywood. Su aparente desparpajo es una audacia poco vista en el género pero que comienza a darse cada vez con más frecuencia para despeinar la formalidad de esta área cinematográfica y exhibir realidades de diferente clase alrededor del mundo.

El adulto mayor y su relación con el medio en el ocaso de su existencia es una temática demasiado densa vista a priori y por ello resulta tan adecuada la fórmula de Alberdi para sacudirnos de esos prejuicios e introducirnos con gracia a una historia simple y profunda no exenta de peculiaridades.

En poco menos de hora y media «El agente topo» se pasa rápido. No solo genera curiosidad desde su título, donde ayuda saber poco para sorprenderse por su desarrollo sino que en el mismo relato los tiempos están bien manejados y el montaje de sucesos es tan correcto que roza lo ficticio.

Por cierto que la calidad de vida de los adultos mayores, especialmente en países en desarrollo es dura, mucho más de lo que vemos en este film pero acá el fondo no es la denuncia si no la vida misma y su curso, en esa inevitable espera del desenlace final de la existencia en condiciones que cada uno leerá de distinto modo. Un tabú de las sociedades que idolatran los años juveniles y miran para otro lado con las carencias de los que se van quedando atrás en la tecnología y el quehacer vertiginoso del mundo.

Un humor jocoso y amigable, reflexiones profundas y momentos de emotividad lacrimógena ineludibles. Así es «El agente topo», un documental que no lo parece, de apariencia liviana e ingenua pero que acierta dardos profundos de reflexión sobre nuestros abuelos y qué será de nosotros cuando lleguemos a serlo, si tenemos suerte.

Recomendación: Buena. Bien hecha. Es inteligente para introducirnos a un tabú de la sociedad actual, la vejez.

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