[CINÉFILO PROMEDIO] «Escuadrón Anti-Gangtster» (Gangster Squad)

Otro plato con una vieja receta.

El entremés de una vieja receta.

No hay duda que para situar un conflicto callejero armado, la mejor forma de hacerlo con clase está a mediados del siglo XX y si es en tierras norteamericanas esto trae consigo una serie de factores. Ahí, una vez terminados los conflictos bélicos en otras latitudes los soldados vuelven a casa y encuentran la despensa llena de ratas. No es novedad, siempre las hay, pero cada cierto rato nos gusta saber que había gente dispuesta a hacer lo posible por hacer el aseo en aras del progreso.

Los dejá vú son innegables; como decía siempre ha habido y habrá ratas del bajo mundo y verdaderos magnates en las sombras y otros no tanto, pero la cinta de Ruben Fleisher evoca demasiado a obras similares y ansía quedarse entre ese hueco temporal que dejan dos iconos majestuosos que se me vienen a la mente, «Los Intocables» y «Los Ángeles al Desnudo». La primera, film de Brian de Palma, es temporalmente anterior también con un capo con clase como De Niro interpretando a Al Capone, mientras que L.A Confidential del gran Curtis Hanson ocurre ya llegada la década del 50 y es igualmente impulsada por ese leit motiv ‘poco usual’, policías incorruptibles.

Armar grupos sin placa policial para derribar grandes y glamorosos carteles con ramificaciones en todos los estratos es un juego atractivo, independiente si se trata de la costa este u oeste de Estados Unidos. Es innegable que Los Ángeles es terreno fértil para la proliferación de pillos, pero esta película que se inspira en hechos reales tiene detalles que debieron preverse por sus similitudes y lugares comunes, donde quizás era necesario más tiempo para cavilar algunos giros del guión.

La trama en sí es buena, entretenida -lo principal- pero el espectador no se hubiera molestado si llegaba a las dos horas y algo más (dura 113 min.) con tal de ver un poco más de oscuridad, algo menos previsible. Es decir, si hay gente ensuciándose las manos centrémonos en eso y a lo mejor, evitemos tanto prólogo. Por otra parte, una referencia a la guerra misma hubiera sido demasiado pero diferente, eso se concede.

En cuanto al reparto este es un punto a favor. Sean Penn, Josh Brolin (pintado para esto) y Ryan Gosling (que necesita un papel diferente que interpretar de vez en cuando) encabezan una selección más que aceptable para los roles que interpretan y no son culpables de la ingenuidad del guión. La ambientación en tanto es destacada y sobre el montaje, este es ágil aunque ‘corre rápido para ser una carrera corta’.

En resumen, siempre se agradece ver involucramiento del público, tiroteos con personajes vestidos con tenidas envidiables y una historia que vale la pena saber. No obstante, la falta de sorpresa (cosa de ver el título) y poca ambición del realizador cayendo en estereotipos, clichés y falta de curiosidad, le restan a este película para estar a la altura de otras del género.

3Recomendación: Entretenida, pero lejos de los referentes.

😏

[CINÉFILO REINCIDENTE]                           

Agosto 2020

Años después de esta primera reseña coincido en gran parte del diagnóstico que aquella vez hice con varios rodeos, según leo. Siete años más tarde está claro que «Escuadrón Anti gangster» y su entretención no alcanza para compensar lo previsible de sus momentos de altos y bajos, volviendo anticipables sus ritmos de relato. Una pena.

Aún hoy mantengo mi opinión sobre esta película. Mucho ruido y pocas nueces. Pudo ser más de lo que es, que si bien no es terrible, está lejos de los momentos de otras mejores que con factores similares saben explotar más sabiamente elementos como el drama en medio de las redadas.

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