[CINÉFILO PROMEDIO] «Repo Men» – (Los Recolectores)

Otro ejemplo de una inusual moneda de cambio.

Otro ejemplo de una inusual moneda de cambio.

 Basado en una novela, el corte de suspenso de esta historia refleja sus orígenes literarios y créanme que hay secuencias que era mejor dejarlas en el imaginario propio que verlas expresadas en la pantalla grande.

 Con aires de «Matrix», «Total Recall» entre otras, el film cumple la premisa del elegido intentando cambiar el sistema y así como hace unas semanas al ver «In Time» esta no cumplía los estándares del guión, en este caso la ambientación es considerablemente mejor y ayuda mucho para darle más credibilidad a la historia.

 Ahondar en la ciencia ficción tiene ciertos requisitos que esta cinta sabe llevar logrando aplacar las dudas, sin embargo presenta inconsistencias incómodas que tarde o temprano se acumulan para cuestionar el cuociente.

 El reparto con Forest Whitaker y Jude Law no desentona y esa incertidumbre entre los lados buenos y malos enriquece sus roles. Asimismo, parte de la oscuridad que contiene la película es el uso de violencia y el paisaje algo descarnado en ciertas escenas. Un aliño que puede ser mal evaluado pero que es parte del todo que se quiere presentar.

 Torpe en momentos, la lógica de la ‘recolección’ y los códigos de barra, empresas tan magnas en ciertas áreas pero tan febles en otras son parte de lo que innegablemente reflexiona el espectador y su juicio puede no ser benevolente con el producto final, incluso obviando esfuerzos como los giros del guión. Dependerá del consumidor su veredicto.

En resumen, un experimento con más aciertos que aspectos menos logrados. Entretenida pero no trascendente. Por debajo de las dos horas, un equilibrio que juega a su favor.

3Pasable. Un interesante intento de thriller de suspenso – ciencia ficción.

Pésimo tiempo.

Tour IND 2013.

Tour IND 2013.

No sé por qué diablos hice tan mal tiempo. Aunque para la Teletón pasada no había dormido, no había comido y estaba con un desgaste de aquellos, apenas demoré 27 minutos en 5K después de años de no participar en una corrida.

Ahora me preparé, dormí, comí bien e hice 33 minutos, osea seis más. Impresentable.

No daré como excusa que cuesta correr en eventos masivos pero si se dificulta avanzar. Lo que sí, es que la última vez di la vuelta con mi incipiente ponchera creo que por Santa Rosa, porque todos los hacían, no por Plaza Italia como ahora. Aunque a su vez, en diciembre la primera vuelta era por ULA no por Los Héroes.

En fin, reflexionaré sobre mi continuidad en el trote cancino, porque aparte, en temporada fría se hiela la respiración y abundan los resfríos. Aparte, no hay fútbol hace raaaaaaato….

[EN VIVO] Lucybell: La banda más poderosa de la escena nacional.

Multiplicidad potenciada.

Multiplicidad potenciada.

*Ante poco más de mil personas, en un ensayo muy íntimo pero a la vez vigoroso, el sexteto nacional derrochó éxitos y mostró la acostumbrada madurez como banda, probando los nuevos temas del esperado disco de reencuentro.

Con algo de habitual retraso pero con la incondicionalidad de su público, Lucybell se presentó ante un repleto Teatro Nescafé de las Artes, que desde sus años como Teatro Providencia, ya había acogido los gritos de la fiel fanaticada lucybélica.

En poco menos de dos horas, no importó la lesión en la mano derecha de Claudio Valenzuela o la admitida calidad de ensayo con público que tenía la presentación. Eduardo Caces, Cote Foncea, Francisco González, Marcelo Muñoz y Gabriel Vigliensoni más la voz de su emblemático vocalista armaron un carrusel que repasó equiparadamente todas las estaciones musicales de la banda en sus veintidós años de historia.

Hoy con una marca registrada, consolidada y valorada en el mundo, el grupo abrió las puertas a sus integrantes originales que -cada uno con su sello- aportan a una diversidad inédita en las bandas musicales y que no muchas agrupaciones en el orbe pueden jactarse de tener. El desafío de congeniar criterios en un producto tan heterogéneo como sus miradas y personalidades no aparece entonces como algo menor y sin embargo, gracias a su espíritu de colaboración y equipo, los integrantes del proyecto sacan la tarea, también por el apoyo de un soporte de producción con años de experiencia.

Imagen de 'Poderoso'.

Imagen de ‘Poderoso’.

«Bosques de odio» y por supuesto «Poderoso», fueron dos de los temas nuevos sondeados por la audiencia; el primero algo más denso y el segundo justificando su calidad de single, recordando ecos del trabajo «Viajar». Otras dos apuestas también llegaron al público; una muy sensible que Claudio Valenzuela, emocionado, dedicó a su padre y una última de ritmo vertiginoso y más acorde a los últimos pasos del grupo.

El resto del repertorio fueron éxitos calados y coreados por todos los presentes. Primero sentados de manera muy compuesta en los asientos numerados del remozado salón con terraza y luego de «Mataz», de pie y con más fervorosidad. Los hits desde «Peces» hasta «Ave Fénix» sonaron fuerte quizás con una deuda hacia «Primitivo», pero otorgándole diversidad al protagonismo de cada uno de los presentes en el escenario. Incluso con Valenzuela improvisando con las baquetas dada su ausencia de guitarra por su lesión, que en contraparte, soltó más que nunca su histrionismo.

Los nuevos EP del ahora sexteto verían la luz próximamente y las ciudades que esperan poder presenciar los shows suman y siguen. Una merecida recompensa para todo el equipo humano detrás de la banda y sus músicos, uno de los grupos que suena tanto o mejor en vivo como en estudio. Un Lucybell, nuestro, grande y poderoso.

Más vivos que nunca.

Más vivos que nunca.

*Publicado en Radio Portales.cl y Revista Evavisión.cl

[CINÉFILO PROMEDIO] «The Croods»

Discreta diversión.

Discreta diversión.

Dreamworks nos hace llegar esta aventura animada recreada en la prehistoria pero que es una rara mezcla que desconcierta en cuanto al target de público al cual va dirigida.

Hace rato las cintas animadas dejaron de ser sólo para niños y con todas las innovaciones técnicas, hoy se les exige más que antaño, tanto en lo visual pero también en los contenidos. Por eso, «The Croods» deja un sinsabor sobre si realmente consigue los objetivos que su público esperaba.

La trama es básica y no muy pretenciosa en cuanto a metas. Sin embargo, por alguna extraña razón se enreda en algunas secuencias y por otra parte presenta de forma intempestiva a un protagonista que luego se pierde demasiado rato. Además,  queda la duda sobre el cara a cara de los cavernícolas con el homo sapiens y sí esto es realmente comprendido por los más pequeños.

Lo obvia de la moraleja se muestra a ratos demasiado burda, más en los tiempos actuales donde nuestros niños nos llevan ventaja en varios campos y ya han sabido por ejemplo de «La Era del Hielo», con humor explícito, para todos y ahora deberán conformarse apenas con tímidos guiños.

Dentro de los aciertos está lo entretenido de ciertos momentos y el desfile de colores que promete atrapar a los más chicos. También es muy familiar, pero en poco menos de una hora y media, los con más años no dudarán en mirar el reloj o sacarle la vista a la pantalla. Por algo será.

2🙁 Floja. Una buena realización visual pero con contenidos que faltó elaborar.

[CINÉFILO PROMEDIO] «Iron Man 3»

Vuelta a lo elemental.

Vuelta a lo elemental.

La tercera entrega de la saga del excéntrico hombre de hierro, algo lejano al cómic original pero contemporáneo de nuestros tiempos, juega a mantener el nivel luego de la alta vara dejada por «Avengers». Eso sí, como la primera no hay.

Posiblemente la segunda película será recordada solo por la participación de Mickey Rourke porque lo cierto es que la acción se tornó un poco en caricatura y el cambio de director hizo que los fans cruzaran los dedos, para obtener lo mejor de Tony Stark otra vez en escena y el resultado es dispar.

Shane Black ya conocía el humor negro que se le da tan bien a Robert Downey Jr. en la poco valorada «Kiss Kiss Bang Bang» (2005) donde compartió roles con Val Kilmer y en esta ocasión -algo más «familiar»-, intenta aprovechar ese talento del actor para hilar frases que recuerdan los films de acción clásicos perdidos en el tiempo; con humor estilo «Duro de Matar» en sus inicios o «Arma Mortal», es una marca registrada de Tony Stark. Lo esperamos de él y nos lo entrega con creces. ¿El matiz? Quedan tantos cabos sueltos que se vuelve rara.

La saga tropieza algo. Los malos de turno sorprenden (aturden o confunden un poco) así como el giro inesperado de la trama, donde uno como espectador duda, pero el director persiste para llevarnos hasta el final, sin importar el precio, como sea. El guión es igualmente extraño y con más de dos horas que tampoco ayudan.

Es paradójico que con tantos recursos de efectos especiales que se acentúan a medida que la saga nos brinda nuevas entregas, este capítulo apele a un contenido personal. No humano, ya que los sentimientos no desbordan, pero los diálogos llevados a lo micro, lo cotidiano, aunque carezcan de mucho sentido tienen un «algo» de gen mundano que se ve poco en este género, más aún en Iron Man.

Marvel de seguro se frotará las manos porque al menos este súper héroe tiene para rato. Si bien el genio de Stark y su elenco avanzan en tecnología, la cinta se da el lujo de plantear cosas concluyentes para la historia del personaje. Y por cierto, Downey Jr. tiene toda la razón en su alter ego de la pantalla grande: él es Iron Man y nadie lo interpreta mejor. El carisma de su rol lo hace único y con un valor superlativo.

«Iron Man 3» nos recuerda -y a todo el género- que por estos días no basta con las secuencias de acción, los efectos y las explosiones. El atractivo y el éxito de la nueva acción (con la receta clásica) es también dejar un importante espacio para la ironía y el humor negro, tipo John McLaine, con arrogancia pero también con asertividad y experticia.

No era fácil el desafío. Se trataba de uno de los estrenos más esperados y la tarea se cumple medianamente bien, volviendo a lo elemental. Eso sí: Raro en varios trazos y sin comentarios positivos a los antagonismos. De guinda -porque esto sigue- quédense por un bocadillo más después de los créditos o títulos.

dado3Recomendación: Stark es el amo, sus antagonistas para nada. Larga vida al antihéroe favorito del último tiempo pero ha mejorar los guiones y no sacar la armadura del garaje por cualquier cosa.

😀

[CINÉFILO PROMEDIO] «Lo imposible»

Cuando las palabras sobran.

Cuando las palabras sobran.

Hacía mucho rato que no aparecía en pantalla una película que remeciera tanto los sentidos sin necesidad de mucho diálogo. Es cierto que cae en algunos clichés, especialmente en lo sonoro, pero al margen del morbo por ver el momento exacto en que se desata la tragedia está la búsqueda cargada de ese virus propio de nuestra fe como es la esperanza.

En una hora y tres cuartos, Juan Antonio Bayona no escatima en recursos para buscar arrasar las emociones del público con la misma voracidad de un tsunami y en una tierra como la nuestra, esas tragedias naturales nos tocan con particular sensibilidad, evocando recuerdos que aunque dolorosos sabemos que no podemos olvidar porque inevitablemente sucederán otra vez.

Por cierto, la cinta también pudo llamarse ‘Inevitable’ pero ‘Lo Imposible’ también justifica la elección. Es una cinta de humanidad, de esperanza y de lecciones de vida. Claramente hubo miles que no corrieron una suerte tan benevolente, pero tan habituados a los efectos especiales abrumadores en películas de catástrofes, en esta ocasión Bayona sitúa su obra más por el camino de «¡Viven!» que por el de la corriente de Bay o Emmerich.

«Lo imposible» aún con todo lo anticipable de su guión consigue su objetivo, sensibilizar. Nos despoja de lo material, los prejuicios, las creencias y nos sumerge a lo profundo de lo humano. De la pequeñez del ser y a la vez la inmensidad de la voluntad. De cuánto el creer nos puede soportar la existencia cuando todo apunta en sentido contrario, cuando lo más fácil es rendirse y vagar a la deriva.

La película tiene ripios, pero sus aciertos eclipsan el resto. Sus tomas, especialmente las aéreas llegan al punto de causar perplejidad. Precisamente esto sumado a la fotografía contrastante de un paraíso destruido y la mencionada sonoridad son -con la gestualidad de los protagonistas-  el núcleo de la cinta. Los diálogos no se extrañan, todo ya es suficientemente explícito y tanto Naomi Watts como Tom Holland (tremendo) merecen loas.

Basado en hechos de la vida real, aquel año 2004 también chilenos fallecieron en esa catástrofe. Por eso incluso a muchos se les pueden acabar las lágrimas a la hora de llorar, porque el karma emotivo de este film se extiende por mucho rato, más de lo que estamos acostumbrados pero tanto como a veces dura la vida misma.

5😀 Plausible. Tremenda. «Lo Imposible» es al mismo tiempo la pequeñez y la grandeza del ser.

[ARCHIVOS SECRETOS ‘B’] «La Bailona Interactiva»

Mauro Carvajal.

Mauro Carvajal.

Uno de los segmentos que marcó la última etapa del legendario programa radial «La Bailona» de Radio Minería, eran los items grabados que servían a la vez de descanso para quienes daban vida al mejor trasnoche del dial nacional, desde la querida AM.

Los extenuantes turnos de madrugada como en esta ocasión con la locución de Mauricio Carvajal, hacían un break con el rótulo de ‘Interactiva’, entregando datos curiosos, información de utilidad y apoyando las pausas del maratónico espacio. Estos minutos narran detalles de una serie de características que han generado diversas conjeturas por las similitudes en las vidas de los ex mandatarios estadounidenses Abraham Lincoln y John F. Kennedy.

En la memoria nos quedará «¿Cuánto vale el Shop?», «El juego de la Foca», o los segmentos ufológicos con calidad de culto luego de los avistamientos en vivo, así como el sello Polyshow y el fútbol barrial del Beto Vallejos, los arbitrajes con Iván Guerrero o el Sindicato de Maridos Oprimidos. Puro divertimento.

Con ustedes, «La Bailona Interactiva». Más audios pronto…

[AUDIO GOEAR] «La Bailona Interactiva» – Lincoln & Kennedy. (1998)

[AUDIO PODOMATIC] «La Bailona Interactiva» – Lincoln & Kennedy. (1998)

Youtube

[CINÉFILO PROMEDIO] «J.Edgar»

Un ícono de luz y sombras.

Un icono de luz y sombras.

Hay diferentes modos de realizar una cinta biográfica, ya sea por un momento específico de la historia que marcó a un personaje, sus hitos personales o su trascendencia en el mundo. Hoy cuando la criminalística seduce seguidores por todo el mundo, Clint Eastwood nos recuerda que esta búsqueda de culpables y de explotación de las ciencias forenses no pasó desde Sherlock Holmes a CSI de una vez.

John Edgar Hoover fue el director más joven en la historia del FBI y un icono por décadas, pero su importancia radica en la perseverancia pionera  que incluso fue más allá de proveer de recursos a una agencia de investigación policial sino de darle identidad, prestigio así como manejo político y publicidad. Todos los ingredientes de un ente con peso en la cultura americana.

La cinta de Clint Eastwood, conocido por su prolijidad en los perfiles de sus personajes, ahonda de manera dual en los dos grandes misterios acerca del rol que interpreta de manera notable Leonardo Dicaprio; esto es en lo profesional con su afán detallista pero también en su carencia de vida social y las ambigüedades de su sexualidad. Decir más sería revelar la trama.

Posiblemente se trate de un film que hubiera lucido más como miniserie, dada la gran cantidad de estaciones y acontecimientos para contar. De hecho aunque la obra para en las dos horas, si tuviera algo más de agilidad narrativa podría perfectamente haber ganado media hora más, pese a los prejuicios donde dada la naturaleza del personaje es previsible algo de densidad.

Hay omisiones históricas que uno como en «Mi Mejor Enemigo» o «No» critica por no ahondar más en ciertos momentos políticos, pero se debe conceder que tanto en esas como en esta cinta el objetivo a retratar es otro. Cuestionable o no, se debe agradecer la introducción masiva para una autoridad desconocida para la gran masa de cinéfilos, como de personas alrededor del orbe.

El maquillaje es bueno aunque a ratos exagera y en lo narrativo hay algunos tropiezos como una mayor descripción del núcleo familiar o por qué la redacción que da pie a la película, a modo de memorias. Esto solo por nombrar algunos ripios. Posiblemente muchos quedarán con gusto a de poco de vehículos clásicos y tiroteos, pero este film va en otra dirección.

Cuesta abarcar una vida como la de J.Edgar Hoover en sólo una cinta. Quizás una pretensión que da para mucho más en los platós y no será el último intento por desenmarañar la mente de este polémico personaje.

4🙂 Recomendación: Una interesante película biográfica tanto profesional como personal. 

[CINÉFILO PROMEDIO] «Reto al destino» – (An officer and gentleman)

Un clásico de romance y uniformados.

Un clásico de romance y uniformados.

Cada cierto tanto uno debería hacer un rewind y adentrarse en algún llamado clásico del cine, sobretodo cuando muchos disfrutan del alivio que es tener televisión por cable. Un bono, un regalo comparado con la chacra en que se ha convertido la televisión abierta por estos días.

Traducida en Chile como «Reto al destino», (An Officer and gentleman / Oficial y caballero) es el reflejo de lo que ocurre no sólo en Estados Unidos, sino en tantos lugares del mundo donde bases militares de instrucción colindan pueblos olvidados donde los uniformados pasan las escasas horas libres que les conceden sus superiores.

Se trata de un referente del cine, más allá de la escena de desenlace mil veces imitada. Fue posiblemente inspiración de Top Gun u otras con el uniformado joven, rebelde y romántico; de la jovencita ilusionada, idealista y hogareña; de la envidia pero también de la lealtad entre compañeros y cómo no, de la figura estricta, casi hasta irracional pero paternal del instructor que inmortaliza Louis Gossett Jr.

Los parámetros de la época, comenzando los 80’s, se reflejan plenamente en esta cinta. La ambientación, la textura, el look de los personajes, etc. En su trama, el guión no es muy pretensioso, de hecho rosa lo básico pero esto no le quita un componente emotivo central que lamentablemente, se presenta tan formal que queda la impresión que pudo ser mejor explotado, pero en fin, eran otros tiempos.

Posiblemente Gere saque suspiros entre las damas pero su actuación es correcta nada más. Debra Winger es una musa a su lado, que se extraña por estos días, tan natural, bella y sencilla que parece de otro mundo comparada con las guapas del cine de hoy, con cuerpos de quirófano y estilos ultra trabajados. Mención positiva para varios secundarios en esta película, que lucen a ratos más que los protagonistas.

Un viaje al corazón de otras épocas, menos ambiciosas, más rústicas pero donde se le concede su calidad de referente. Un film unisex inmortalizado de paso con esa melodía eterna de Up Where We Belong con Joe Cocker & Jenifer Warnes, sabiamente adaptada para las escenas. Ideal hoy para compartir de a dos.

3🙂 Cine tierno e idealista. Como cuesta encontrarlo hoy. Referente.

[COLUMNA] «Guachacas S.A.»

Sir Dióscoro.

Sir Dióscoro.

Nuevamente los canales de televisión y el inagotable festival de la farándula nacional hicieron de las suyas con el que se ha convertido en el último chiche de su arsenal para continuar denostando lo que queda de nuestra vilipendiada identidad: la elección de los monarcas guachacas.

Hablar de los guachacas hoy sin duda dista mucho de lo que planteó este singular movimiento en sus inicios. Poco a poco hemos notado como al igual que las promesas políticas de campaña o esa idea de las sociedades anónimas en el fútbol, con el tiempo los intereses económicos, afanes de figuración e imponerse en algo, da lo mismo qué o por qué, han tomado por la fuerza este certamen y lo han hundido en una decadencia donde se encuentra sumergido hasta las masas.

Ser guachaca evoca lo popular, lo republicano aquello que nos enternece y a ratos avergüenza pero que también nos identifica con nuestras raíces. Lo innegable de ser chilenos. Por eso la perplejidad y el shock de ver de pronto un abanico de figuras compitiendo por ser abanderados del estandarte popular, pero que en su mayoría en realidad están representando empresas que cuentan con su éxito para asegurar el auspicio de sus intereses. Es el ocaso de una breve primavera.

Guachaca no significa ser pobre y siquiera ha de tener una acepción sobre lineamientos de conducta, pero hoy el guachaca que nos pintan ve farándula, tiene Internet e incluso poder adquisitivo para pagar su entrada en una Cumbre en la Estación Mapocho con precios que distan mucho de ser populares. ¡Sí hasta tienen un portal web!, donde lo primero que aparece es una publicidad a toda pantalla de una empresa española de comunicaciones promocionando sus planes. Pero de rescatar el patrimonio y el legado de personajes y barrios típicos nada.

«El Roto Chileno» posiblemente no es asiduo de «La Piojera», ese local ahora convertido en casa club de quienes tienen la marca ‘guachacas’ bajo el brazo, para sacarla de vez en cuando luciendo su estilo. Las picadas de barrio, esas de manteles gastados, individuales con marcas y platos trizados, de cañas a la mesa y comensales hediondos, esas son las que mantienen vivo el verdadero gen del pueblo y de vez en cuando incluso son testigos de una pelea por el equipo de sus amores.

Los cuicos aprendieron a disfrazarse y claro, cómo se iban a privar de los placeres del roto, que con poco hacía tanto y parecía disfrutarlo y restregárselo en la cara de su estatus lleno de cuentas y responsabilidades. Hicieron gourmet ese menú de pizarra, tomaron las sopaipillas y las pusieron en una panera como entremés, le sacaron el sazón al pebre y achicaron la empanada caldua  sin el jugo por supuesto para no manchar su ropa de marca. Y mientras toman el terremoto en vaso de caña el verdadero guachaca está afuera, cuidándoles el auto.

Lo más curioso es que al roto chileno, al guachaca original le da lo mismo todo. Ni siquiera se complica por estos gallos que se arrogaron el título de guaripolas y se creen su cuento de representatividad republicana. El vox populi de la conciencia de miles es que  ser guachaca fue privatizado y concesionado al mejor postor. Los nombres de turno y sus merecimientos para acceder a la monarquía dan lo mismo porque ninguno en realidad trabaja por el mínimo o tiene apenas tiempo de ir a la plaza del barrio a ver como los cabros chicos juegan y los viejos copuchentean al lado de las palomas. El Chile de hoy perdió el sentido de lo popular en los medios de comunicación y cómo dijo en los ochentas Pablo Huneeus, la televisión efectivamente se convirtió en un brazo propagandístico pero esta vez, para ver quién da más en la licitación por los afectos del roterío.

(Artículo a publicar en Revista Evavision.cl de mayo y para otros sitios web)