[DEPORTES] [COLUMNA] «Cuatro de seis»

futbol Cuántas veces hemos escuchado la frase  «se acabó el margen de error» o «quedan tantos partidos y todos son finales». Sin duda el tedio de cada uno de estos lugares comunes del fútbol no supera la realidad de saber ciertos los temores y el nerviosismo por los futuros desafíos de la selección nacional ante Perú en Lima y ante Uruguay en Santiago.

 Cuesta encontrar motivos para estar optimista comparativamente hablando, con la última incursión de nuestro combinado en el país incaico, donde de la mano de Marcelo Bielsa, una delantera sobresaliente apabulló a los locales por tres a uno. Impensado y una gesta que con los años se valorará más y más. Luego en Ñuñoa, como siempre Uruguay nos exigió al máximo y con Mauricio Isla expulsado tempranamente, el empate sin goles gracias a Claudio Bravo arrancando una ovación, cayó del cielo.

Ahora las cosas son tan distintas. Hace mucho no sabemos de Matías Fernández, Jorge Valdivia hace que hinchas y expertos se tomen la cabeza a dos manos, Alexis Sánchez sólo muestra chispazos y Gary Medel cada dos partidos recae en sus pataletas y expulsiones. Cuesta encontrar no sólo un ‘once ideal’ que en otros tiempos se dictaba de memoria, sino que los puestos están sencillamente disponibles; Arturo Vidal -suspendido- es tan impredecible como el resto de un plantel capitaneado por Claudio Bravo que si bien tiene experiencia para su edad promedio, carece más que nunca de liderazgos esta vez dentro y fuera de la cancha. Eso se gana con trabajo, tiempo y resultados, algo que este grupo por ahora no tiene.

Hacer cuentas es un ejercicio desgastante e inútil con estos antecedentes, sin embargo, mejor acostumbrarse a escuchar el sueño de conseguir cuatro puntos de seis en los siguientes dos duelos eliminatorios. Algo idílico pero que añoramos pese a lo cuesta arriba que en nuestros corazones -como suele suceder- sentimos la victoria. La falta de certezas en las individualidades esperamos sean contrarrestadas desde el banco. El mismo que confundió a Borghi alejándolo de su estilo con los fantasmas de su predecesor y que hoy esperamos no espanten a Sampaoli de su idea del fútbol, aunque los aprontes han sido irregulares.

La guinda de nuestro dilema es la renuncia de Humberto Suazo a la última convocatoria, algo visto por la hinchada como la evasión de responsabilidades previa al desafío, pero que en realidad obedece a su bajo momento deportivo, algo que otros no han tenido la hidalguía de asumir cuando visten la roja y prefieren armar las mencionadas frases hechas luego de concretados los temores.

Cuatro de seis. No basta con quererlos, habrá que extremar recursos para conseguirlos y pase lo que pase, sean risas o insultos, el 27 de marzo estaremos sacando cuentas con las mismas esperanzas y aprehensiones, pero esta vez mirando el Defensores del Chaco y esperando a la Bolivia de Xavier Azkargorta.

22/03  23:10 Perú  vs.  Chile
26/03  20:30 Chile  vs.  Uruguay (Estadio Nacional)

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