[CINÉFILO PROMEDIO] «The Master»

Maestros en acción.

Maestros en acción.

Me preparé para ver esta película. En parte porque prometía tocar el tema de la Cienciología, esa secta pseudoreligiosa que tiene atrapados a varios famosos de Hollywood cuyo emblema es Tom Cruise. Sin embargo, en las dos horas y cuarto que dura la cinta, tanto enigma terminó por dejarme un sinsabor poco grato. Algo insuficiente.

Curiosamente hablamos de un film muy bien actuado, bastante teatralidad en cada intervención incluidos los silencios prolongados y en extremo psicológicos. Quizás es esto mismo lo que provoca algo de perplejidad en el espectador. La falta de costumbre ante películas de este tipo puede afectar el juicio final que se tenga sobre lo que se está viendo, el espacio para pensar.

«The Master» -como siempre sin develarles la trama- es impredecible y si aquello significa un plus o un contra al verla, dependerá de la actitud de quien la vea y su postura frente a ciertos hechos. Este laberinto cinematográfico se basa principalmente en el drama y aunque hay momentos algo risibles producto de la ironía, la palabra que describe mejor el film es ‘bizarro’.

La falta de una brújula para saber lo que se está viendo y la nula identificación con los personajes contrasta con el estudio acabado de cada uno de los roles por parte de la dirección y las sobresalientes actuaciones de dos consagrados como Phillip Seymour-Hoffman y Joaquin Phoenix. Ambos deslumbran, derrochan credibilidad y oficio, pero su historia es densa y pesada, muy alejada de la típica taquilla hollywoodense.

Dudo si recomendárselas como historia. Sí en cambio las actuaciones merecen las loas que han recibido y para quienes extrañaron a Phoenix, está esplendoroso dentro de lo perdido que es su personaje. En resumen, una película para ver no para disfrutar y cuestionablemente para aprender.

4😐 Film bizarro con actuaciones muy teatrales y logradas.

[COLUMNA] El mundo sin Chávez.

Hasta siempre Hugo.

Hasta siempre Hugo.

16.25 horas en Caracas. El comandante presidente Hugo Chávez Frías ha fallecido, es oficial. Nicolás Maduro, vicepresidente venezolano, realiza emocionado una extensa cadena nacional por el llano caribeño informando de la noticia que rápidamente es corroborada y retransmitida a todos los rincones del mundo.

No es menos cierto que en varios rincones la ficha y necrología del mandatario se encontraba ‘avanzada’, pero luego del episodio vivido con el diario español ‘El País’, era necesario comprobar una y otra vez el deceso.

Se dicen tantas cosas que no alcanza la saliva en la boca de nadie para comentar sinnúmero de disparates; que las multinacionales ahora se frotan las manos, que en Venezuela reinará el caos, que se acaba la era bolivariana-chavista, que su conglomerado está dividido y claro, que el mismísimo imperio estadounidense tiene sus manos manchadas con sangre en el episodio. Incluso desde Washington debido a los ciegos hostigamientos revolucionarios debieron salir al paso de  las acusaciones. Sigue leyendo

[CINÉFILO PROMEDIO] «Jack Reacher»

Alone ranger.

Alone ranger.

En dos horas esta película que aparentemente pertenece al bloque de cintas hechas con calco por Tom Cruise, logra alejarse en algunas trazas de anteriores realizaciones del afamado actor norteamericano. La primera razón es que está basada en un libro y la necesaria adaptación a la pantalla grande requirió precisamente, quizás restar algo de la espectacularidad a la que mister Cruise nos acostumbra mostrar.

Aunque no deja el cómodo y atractivo perfil hollywoodense de ‘llanero solitario’, imponiendo justicia a su modo, por mano propia y en causas imposibles, Jack Reacher es un film no mucho, sino que ‘bastante’ más lento que otras películas del género. Recuerda a thrillers que en una época hizo Mel Gibson, conspirativos, y donde el guión le quita espacio a las persecusiones, explosiones y caídas libres.

En 120 minutos siempre está presente el riesgo de caer en la inefable siesta, ya que el riesgo de una trama más rebuscada es precisamente el otro extremo, es decir, ir perdiendo el interés ante el poco avance de las definiciones y eso que sólo dura dos horas.

Tom Cruise sonríe menos, es cierto, y toma el modelo de Liam Nisson en ‘Taken’ para prácticamente suplicar o pedir gentilmente a sus contendores evitar el conflicto. Aún así arrasa, para Cruise es el sello de su éxito enfatizado en la última década. No sé si da para secuela, pero es un aliño interesante en el último lote de películas de acción que bombardean los cines con explosiones y efectos especiales.

3🙄 Recomendación: Si no es fan de Cruise no se tome la molestia. Si tiene tolerancia pruebe, a lo mejor le gusta, aunque no es para enloquecer a nadie.