Reflexiones de guaguas, amigos y bodas

Es cierto que por estos días todo gira en torno a mis sobrinas, aunque sea a la distancia ya que andan por el norte, pero también a propósito del matrimonio entre Tania & Rodrigo y de cómo una vez más la coincidencia con amigos hace evidente cómo evolucionan las vidas de todos, viene obligadamente el vistazo a uno mismo, a la etapa en que se está y lo que viene hacia adelante.

Las nenas.

Las nenas.

Entre guaguas y matrimonios, de ver a familias consolidarse en los entornos mientras uno mismo intenta leeeentamente poner una pieza a la vez para cimentar la vida que espera, vienen los plazos y en menor medida las dudas. Soy bastante cortoplacista y la verdad no pienso mucho en el mañana, de lo contrario quizás estaría calculadamente mucho mejor que hoy, sin embargo es la actualidad la que precisamente me da la razón en muchos sentidos dado el bienestar en el que creo estar y que por ahora me basta para vivir una vida tranquila y honrada, que me parece, siempre fue mi aspiración de existencia.

Curiosamente para un periodista a veces es bueno no saber todo y es que nadie tiene todas las respuestas pero sí hay muchos que creen saberlas. Me pregunto si en la antigüedad, obviando un poco las expectativas de vida,  las personas se movían tanto por la certeza de un futuro mejor como ahora. Al parecer siempre el afán de acumular cosas y riquezas es intrínseco al hombre, pero me sentiría satisfecho de saber que en algún momento la gente vivió sin ambición mayor que la de vivir en paz.

Luego de este breve viaje a pensamientos que probablemente para nadie más tengan sentido, diré lo grato que fue asistir al matrimonio de Tania & Rodrigo. A él lo conozco no hace tanto pero me place saber lo feliz que es junto a una amiga de hace tantos años.

Novios y sobrinos.

Novios y sobrinos.

Le comentaba a la negra que muchos grupos de amigos se hacen por añadidura, es decir en este caso, los amigos más antiguos allá en Puente, somos los hombres y las chicas Galaz, y el resto de las parejas se ha conocido entre si sobre la base de nuestro núcleo. La buena onda da para pensar que se trata de un grupo que se consolidará en el tiempo.

Nos conocemos hace tanto que las anécdotas son diversas y el tiempo juega a favor de agrandar su mito y restarle detalles.

Enorgullece ver como cada uno de esos muchachos con los que hicimos amistad va consolidando una nueva familia. Una de esas noches, el Chico me intentaba explicar la diferencia entre amigos y solo compañeros de carrete. De ahi en más establecí mi diferenciación entre ambos y se lo recordaba a mi compadre César Pinto, cada vez que me decía ‘pucha Buyo, cúantos amigos tienes por todos lados’.

Creo que el término en estos tiempos de redes sociales es ‘contactos’ pero para aclarar este punto tan disperso, creo que lo correcto es darse cuenta que las amistades -como he creído  no se pierden o desaparecen, solo evolucionan. Así como pasaron del compañerismo casual a la complicidad consolidada, ahora giran para que cada miembro de estos grupos de amigos, como en la antigüedad  arme su clan, su tribu propia, cuales patriarcas que no cabe duda cuando se reúnen, por supuesto son un acontecimiento.

En eso estamos, en la constante búsqueda de nuestros propios destinos pero paralelamente contemplando la evolución de nuestros entornos en todo sentido, y en el fondo, nosotros también cambiamos. De ahí aquella frase cliché de ‘todos y cada momento es único e irrepetible’.

Felicidades no sólo a Tania & Rodrigo, sino a todos quienes buscamos crearnos un buen pasar, más adelante en el camino.

pd.- No me he fumado nada, es sólo ocio reflexivo de verano.

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