La Copucha

Esperando en La Moneda.

Para muchos lo que es el quehacer cotidiano para mi fue una novedad. El Palacio de La Moneda en una tarde tan importante como es la de evaluación inmediata y con reacciones de los primeros resultados de las Elecciones Municipales 2012 es una experiencia linda.

Algo afectado de salud pero aún así muy feliz de lo vivido. Una jornada de harto esfuerzo y de periodismo puro; de correr, llamar, reportar y escribir. Sin duda con mucho que corregir pero con raya para la suma con números azules.

La afección a la garganta hizo su tregua justa para permitirme poder trabajar relativamente bien el domingo, sin embargo en estos días posteriores me ha pasado la cuenta.

Fue una bocanada de aire fresco dejar la oficina habitual para reportear en terreno, como debería ser, más aún en la sede de gobierno con todo el nerviosismo de una jornada que ratos parecía negarse a dejar de entregar sorpresas.

Fue como el primer día de clases; solo pero sonriendo, aplicado pero no antisocial, concentrado pero no ajeno al entorno. Además la presencia de un ex cliente del ciber como técnico de CNN Chile y del gran Guille Lefort en la producción de Chilevisión me ayudaron a hablar un poco para no andar como uno más de la guardia de Palacio.

‘La Copucha’ es una serie de oficinas junto al patio de los naranjos, a la derecha ingresando desde la entrada Alameda. Una te lleva a otra lateral y esa a otra y asi. Las más frontales donde la puerta está cerrada pertenecen a funcionarios del gobierno, pero por el resto de las salas no hay problema en circular.

A poco andar te das cuenta que cada medio tiene ‘asignado’ un escritorio y por ende todo está ‘tomado’ y como pájaro nuevo no quieres tener problemas y optas por alejarte de alguna dificultad. ‘La Nación’, vacío, me acogió un rato, pero sin duda arriba de la cafetera se consagró como mi sitio desde donde incluso despaché para Fanor Velasco.

My desk.

A mi edad se me va haciendo algo imperdonable mi poco manejo en algunas situaciones pero creo que dados mis escasos medios (todos con IPhone, twitteando, despachando como debe ser, etc) al margen de todo igual logro hacer la tarea.

Algo que me gustaría volver a hacer. Por ahora me muevo poco en aquello, lo sé y lo asumo, pero que en ningún caso cierro la puerta para poder hacer mi tarea como corresponde a un profesional y sobretodo, a alguien que la verdad basa su vida en esto.

‘La Copucha’ es un lugar entrañable. Dan ganas de volver. Debe ser porque en realidad es donde pasan las cosas, donde se toman las decisiones y donde se tiene el privilegio de ser de los primeros en escucharlas.

Que distinto de cuando estuve ahí afuerita para la madrugada del terremoto de febrero del 2010. Han pasado dos años y asumo mi culpa porque me parece que aunque las lucas han subido algo, profesionalmente sigo estancado prácticamente donde mismo. Veremos que pasa en el tiempo que queda de este año y que vientos soplan sobre este café antes que se enfrie de modo irreversible. Para muchos parece ser así.

Jornada ‘de aquellas’.

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