Itinerarios transfugos de ‘Condoro Bus’

«Jaja, ¿Le dijeron a qué hora?»

Aún con el cumpleaños en la memoria, por trámites tuve que agarrar unos documentos e ir al pueblo de mis papás, Quintero. Sabiendo que el viernes -mi día libre- no me es grato levantarme como de costumbre a las 5.45 hrs, puse el reloj despertador a las 7.30 y con los esperados letargos finalmente tipo 9 ya estaba saliendo de casa.

Considerando que tenía que estar en Quintero antes de las 14 horas, merodear el terminal San Borja en un día de lluvia antes de las 10 parecía razonable, sin embargo me desencanté cuando comencé a consultar en las cabinas de venta de pasajes.

«4 horas y media. Pa’ que le voy a decir menos»….»Pasadito 4 horas»….» 3 horas y media pero…sale en una hora». Insólito. Simplemente sin comentarios, aunque Quintero hace rato no amerita mayores servicios por parte de las empresas de transporte de pasajeros.

En la duda, 10.10 de la mañana, afuera lloviendo, partí al Terminal de Buses Alameda, caminando apuradito y viendo cobrar fuerza la posibilidad del itinerario Santiago-Viña-Quintero.

En la segunda ventanilla opté por preguntar si habían pasajes a la ciudad jardín y de pronto, consulté: «¿A Quintero viajan (Tur Bus)?

-«Sí, pero por Cóndor Bus», me dijo la chica. «¡Que bueno! ¿Y a qué hora llegaría a Quintero?» pregunté.

-«Mmmmm… 12.25 ah no, 13.25 porque el de las 10.15 horas ya se fue».

No podía creer mi suerte. «¿En serio?» super buen margen, espectacular. «Deme un boleto ida solamente», ya que a esa altura me había comprometido a pasar a ver a mi mamá que andaba en Viña.

Como el bus salía del terminal Sur, llegué al tercer rodoviario del día y consulté en ventanilla. «Sí, está bien. No ha llegado aún eso sí», me dijeron y con ello obligado a esperar desde las 10.20 hrs que eran, hasta las 11.15 hrs.

Con la lluvia y qué se yo, de más está decir que el bus llegó 10 minutos tarde y con todas las pasadas les ahorraré tiempo para decirles que cuando desperté pasadito Casablanca, le consulté al auxiliar -ya que eran las 12.20 hrs- que cuánto quedaba para llegar a Quintero. «Una hora y media más menos» me dijo y siguió su camino al fondo del bus.

En mi shock no le dije nada, pero a la vuelta le pedí más datos. Cuento corto me enteré que ni en el terminal Tur Bus (donde venden el boleto) ni en el Sur (desde donde sale el bus) su sistema les apunta bien los itinerarios, con los conguientes problemas para los pasajeros. Nadie tiene p… idea de nada y por ende, nadie tampoco se hace responsable, ya que de haber sabido los tiempos simplemente no hubiera comprado el pasaje ($3.600) pesos y habría optado por la ruta Viña-Quintero por separado.

Para cuando llegue corriendo al colectivo a Viña eran las 13.10. A las 13.20 íbamos saliendo y además de ver como el reloj avanzaba entremedio de dos señoras ‘gruesas’ -una de ellas patuda, porque se dio la vuelta para dejarme en medio- y eludiendo contestar las llamadas de mi madre, seguramente para saber si ya ‘estaba desocupado’.

Sólo le contesté el fono a la negra para a viva voz dejar en claro mi molestia con todo y con todos, incluso con la veterana que en el asiento del copiloto le hablaba sin cesar al chofer y con ello distraía y retrasaba su marcha.

Enterados todos de mi desgracia entramos al pueblo al filo de las 14 hrs. Una pasajera se baja de inmediato y el conductor pregunta «¿Dónde va?». Le iba a responder cuando en eso la vieja patuda se mete por los palos… «Voy al tribun…VOY AQUÍ ARRIBA»…

-«Le estoy preguntando al joven». «Al Juzgado» le respondí, «pero tengo que estar antes de las 2». «Alcanzamos» me dijo. Todo podía ser pero…

-«Yo vivo doblando aquí pa’ rriba» dijo la vieja. En mi asombro me pasmé como los conejos en la carretera y no dije nada. No podía creer el desatino de la iñora, eran 13.57 hrs. Entre todo el show para ir a dejarla perdí mis opciones de llegar a tiempo. Eran las 14.03.

No hubo caso y terminé varado en Quintero. Pueblo infernal como dice mi padre. Pueblo sin ley como le dice mi mamá. Tenía que volver a ir sólo porque desde un comienzo, en DOS oficinas de empresas que se dicen serias, en DOS terminales distintos, me aseguraron que los tiempos de viaje eran unos que prácticamente le sacaron risas al auxiliar cuando le dije.

-«Nooo, tan’ locos. Si en Viña hay terminal y como 20 semáforos por calle Libertad», recuerdo que me dijo el del bus cuando le mostraba los papeles que me obligaban a estar en el Juzgado antes de las 14 horas.

De lo demás no vale la pena hablar. Sólo reiterar mi repudio para con Tur Bus, sus gomas de Condor Bus, porque si bien son mandados a hacer para ejercer monopolios comerciales, ni siquiera lo hacen con propiedad brindando un buen servicio. Una mugre. Por eso carabineros debiera tener una oficina donde dejar constancia de estas cosas y donde las denuncias sean directamente derivadas al Sernac.

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