Corredores y conserjes, la otra colusión.

Busco y busco arriendos y no encuentro. De pronto me pregunto ‘¿Por qué diablos piden tantos y tantos requisitos para un miserable arriendo?’. La respuesta practicamente viene adosada por sí sol, la desconfianza en las personas.

Los reportes sobre los abusos de parte de los inquilinos son tan reiterados como recurrentes en la vida cotidiana de cada rincón del país, por eso hoy en día cuando los corredores, cuales titiriteros, manejan a sus anchas el mercado inmobiliario, no tienen el menor gesto de buena voluntad para echar por tierra cualquier antecedente de buena conducta en los pagos o respaldo que no sea comprobado por todos los medios posibles.

Olvídese de la buena presencia, ¡incluso del dinero!, así es. Porque aunque tenga un maletín con dólares si no presenta una serie de documentos mejor hágase la idea de vivir de allegado en algún lado. Un ejemplo, para un departamento de apenas $130.000 chequeen:

-certificado de dicom
-certificado de afp
-certificado de empresa
-ingreso 4 veces el valor del arriendo ($520.000)
-antiguedad laboral de un año
-antecedentes para el arrendatario y aval.
-mes de garantia $ 130.000.
-un mes de arriendo $ 130.000.
-50% comision corredora $ 65.000.
-Notaria legalizacion contrato$ 10.000.

Total para arrendar $ 335.000.-

O sea, de la legalidad de solicitar Dicom, ni hablar. Poco menos que sólo resta examen de sangre, orina, ADN y defunción (…).

Peor aún, si desea tomar su propio camino, haciendo a un lado lo engorroso que se ha vuelto el proceso por Internet, saturado de portales de búsqueda con avisos de hace 4 años y sin ningún filtro de veracidad en algunas ofertas, si quiere caminar, puede intentarlo pero considere lo siguiente.

Por experiencia caminando por más de 20 conserjerías en una tarde, pude apreciar que si bien el 15% de los conserjes es llano a dar información de disponibilidad, el resto recibe las consultas como si fueran una insolencia, esgrimiendo el ‘NO’ antes de concluir la consulta y otra parte está dentro del ‘acuerdo’ de conserjes con corredores cuyos detalles desconozco. Una colusión dentro de la cual les dejo un botón.

Establecí contacto por un departamento, corredor y mal rato de por medio, y luego cuando fui en persona a preguntar a conserjería por esa posibilidad, el conserje no me dijo ‘no lo sé’, sino simplemente que no había, nada, una vergüenza.

Con el tiempo los corredores verán en este tipo de conductas la lápida para su propio fin. Ese que le dirá ‘basta!’ a tener que pagar por algo que hoy Internet lo hace gratis: buscar un departamento o un lugar donde vivir y donde el propio interesado y el dueño directamente puedan sopesar los riesgos de un acuerdo, sin intermediarios.

ACOP que agrupa a los corredores, deberá entonces comprender que necesita intervenir pero a favor de las buenas prácticas, sin abusos ni desinformación, sino que con justicia hacia quienes buscan un techo. De lo contrario será una de tantas agrupaciones que en nuestro país carecen de credibilidad debido al desprestigio que las rodea.

Deja un comentario