Corre Buyín

Correr me ayudó a despejarme pese a lo que cansa una jornada de trabajo que se extiende desde el alba hasta avanzada la tarde. Ayuda al sueño y pese a que estaba resfriado me dio buenos resultados esta mañana en las noticias.

Todos los beneficios contra algo de molestia en las piernas por el breve trote, desacostumbrado con el paso de tiempo, básicamente desde que trabajo por las mañanas. Y es que ayer era tarde, además está oscureciendo antes y con apenas 25 minutos bastó para comenzar de a poco a retomar la rutina del trote.

Cuesta de sobremanera ganarle la batalla a la idea de llegar cansado del trabajo, donde aparecen las ganas de dormir, y decirle ‘no’ a la televisión y la comodidad de la cama. Aún así saldo a favor.

De vuelta la idea era no parar el ritmo por las calles oscuras, entre el maicillo, las veredas en mal estado y las calles con olor a pescado de la feria de la mañana. Al detenerme la sal de la transpiración quema los ojos.

Ducha y a la cama. Hace rato no dormía tan bien y me levantaba tan activo. Ojala no se pierda la costumbre.

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