Markin, de vacaciones al fin

Marco finalmente logró hacer un alto y tomarse unas merecidas vacaciones. Por diferentes medios he dicho que conozco pocas personas que se merecen un descanso más que él. En resumen una buena persona.

Dupla de servicio; el Ying y el Yang.

Creo que al despertar y comenzar el día, al igual que a ratos al madrugar,  recuerdo a seres queridos que merecen más mi atención. Lo malo es que hago tantas cosas cada día que me mantengo ocupado y trabajando hora a hora y siempre me doy cuenta que no expreso mis afectos.

A mi papá al que no veo nunca, a mi hermana y mis sobrinas al otro lado del mundo, allá donde también está mi hermano. A mi polola, a mis amigos. No sé si los jefes a veces merecen que dediquemos tantas horas y tanta devoción para los trabajos, siempre creemos y el tiempo nos enseña que no se valora lo que uno hace, pero sí sé que al menos mi compadre Marco es una persona honesta, trabajadora y sí merecía un buen descanso, al menos esas dos semanitas que se tomó.

Antiguamente se decía ‘poner las manos al fuego’, creo que en este caso sí pondría las manos al fuego por mi compadre. Esto me lleva a recordar las veces que me ofrecieron irme a vivir con alguien, pero nunca quise por respeto a mi independencia, mi privacidad y mis mañas. Creo en este sentido que sólo Marco me hubiera aguantado como lo hace día a día en el ciber. Los demás casos hubieran corrido el riesgo de perder la amistad.

Disfruta tus vacaciones perro, yo te cuido el boliche.

 

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