Cómo Willy Sabor me fregó las vacaciones

Posiblemente el rostro de Transantiago, conocido locutor y animador pachanguero no tenga idea de los ‘otros’ coletazos que trajo su cambio de estación radial que de paso lo dejó sin nombre, porque los habilosos capitalistas de Iberoamerican se quedaron con el nombre de ‘Willy Sabor’ y simplemente quedó como ‘N.N’.

Sin duda con lucas de por medio algo inventarán los de ‘Candela FM’, que pretende hacerle el peso a Corazón como la regalona zandunguera del dial nacional.

"¿De quien son las vacaciones?" (y lo curioso es que uno lo lee con la voz típica de W.Sabor)

Aunque el tema de la monopolización del dial da para mucho, de pronto y cuando uno sigue dando abrazos de año nuevo me desayuno con la noticia que el tema vacaciones se complica en mi humilde casa radial. Me explico para no enrollar más la culebra: Como don Willy se fue de la Radio Corazón a la nueva apuesta radial de los genios de MEGA, Candela FM, los de Iberoamerican se llevaron a Leo Caprile, que estaba ‘a préstamo’ en Pudahuel. El mismo edificio, distinta oficina.

Caprile deja entonces un vacío en Pudahuel, donde militaba en un papel muy secundario y relegado nuestro conocido Juan La Rivera. El conductor del ‘Portaleando la Mañana’ en Radio Portales de Santiago, avisó entonces que no había donde perderse y se instala con más protagonismo en la emisora comandada por Pablo Aguilera, donde lo requerían si o sí.

Así entonces, Andrés Huerta, a ratos hombre orquesta, deja prensa por el verano y se va al ‘Portaleando’. Quedo solo con Camilo Vicencio para hacer labores reporteriles internauticas. Ahora bien, Vicencio avisa que se va febrero y marzo de la radio.

Con Huerta en el matinal, Millaleo que hace rato dejó prensa para pasar a producción y Camilo de vacaciones, quedamos Claudio Quijada (el hombre 24/7 de Internet), don Felipe (jefe de Prensa) y yo para parar la olla… pero ¿de tarde-noche quien trabaja? ¿y el cacho del turno dominical?

Ahora estamos en ese punto del dilema. Súmenle que debería estar a una semana de la defensa de mi tesis y perdí mi día libre porque simplemente no hay personal, así que no tengo tiempo de preparar mis argumentos para titularme.

Si las vacaciones que me pide mi polola ya eran difíciles de programar ahora no da ni para mencionarlo. Sólo sé que Marco en el cibercafé me necesita en turnos redoblados entre el 25 de enero y el 7 de febrero y es un esfuerzo mínimo que no puedo eludir.

No sé en que momento a Willy Sabor se le ocurrió aceptar más lucas para su bolsillo, allá, en el dial FM donde todo se ve más rentable en manos de unos pocos mientras la ARCHI da risa.

Sólo queda levantarse a trabajar bajo un sol intenso y acostarse de madrugada,  exhausto, a veces hambriento, con un calor digno de las novelas de García Márquez. Ya pensaré en algo, siempre lo hago, aunque no se trate a ratos de la mejor salida.

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