Dag 40

*in Home

Aunque fue un día hogareño fue de los mejores que he pasado con mi hermano; en la mañana hice algunas cosas sencillas por la casa, fuimos al super, cortamos el pasto del jardín, jugamos algunos juegos Xbox y aunque no coincidimos mucho en los gustos traté de hacer mi mejor esfuerzo.

Después de un almuerzo de lujo del cual incluso tomé su fotits, bajamos a ver algo en el cinema y culminamos el día con una película que, la gracias, es que ni él no yo habíamos visto: «X Men, First Class». Buena. Un 6,0.

¿Se sirve?

Pero como la alegría no podía ser completa Ricardo mañana sale antes del mediodía y Jessica definitivamente no va a Oslo. Maldición, realmente necesito estar ahí, y aunque resultaría difícil de comprender o explicar es algo que preciso sentir. Me recuerda algunos lugares inexplicablemente atractivos para mi en Londres, quizás para todos carecía de sentido estar ahí pero por mi parte me urgía conocer no sólo un preciso punto si no todo el entorno, la gente, el barrio, conocer, etc.

Estoy pensando seriamente ir solo. Creo que mañana veremos que pasa. Por ahora el domingo sé que el papá de Thomas (el mismo al que le rompí los zapatos que espero devolverle este fin de) quiere que lo acompañe este domingo a ver a Sandefjord versus no sé quien. Honor para mi, absolutamente. Personas de bien.

Y a propósito de elefantes rosados, mi mamá está con dramas en Kristiansand. Creía de verdad que se las iba a llevar ‘pelada’ en su visita y el gobierno la ‘atrincó’ cobrándole sus impuestos pendientes, bla, bla, bla…no se puede andar por la vida gastando, viajando y no rendir cuentas tributariamente. Una lástima pero es lo justo por más que le duela a doña Nancy. Obviamente de seguro yo tampoco me la llevaré pelada y más de algún palo o arranque de carácter me va a llegar.

Esta canción ha sonado en el playlist de mi bro y aunque no es nueva ni viene al caso, me gusta al igual que la pequeña y carismática Katy. Gu nat como dicen acá, negris, te busco en Skype…