Día 10

*Nublado con chubascos leves

Jessica y sus dos pequeñas. Labor titánica como madre y sostenedora. Richard, enfocado en superarse y mejorar siempre. Yo...capacitándome creo.

Junto a Manu Chao en el ambiente rememoro un día particularmente raro, reflexivo, con introspecciones y pensamientos huevones. Sin duda cuando uno sale de la casa de los viejos (o te echan derechamente) uno de los momentos trascendentes en tu vida es cuando te llega la hora de conformar tu propia familia y si bien a mi todavía ese trecho aún me toca, miro con particular atención cómo -al más puro estilo futbolero donde todos somos los mejores DT del mundo- cada quien tiene sus criterios y modos de hacer las cosas ‘de la mejor manera posible’.

A mi hermano Richard le comentaba lo que para mi, a pesar del poco tiempo que ha pasado, ha sido de los breaks más importantes comparativamente con la última vez que anduve en estos parajes, mi postura frente a lo que veo alrededor. La relación con mi familia nunca ha sido de una fluidez admirable, sin embargo con el tiempo trato de percibir y quedarme con los esfuerzos para que ello se note menos. En ese plan la última vez, menos maduro y más impulsivo tuve discusiones, disgustos, críticas mal entendidas y el inefable ‘amurramiento’.

Sin proponermelo, en esta ocasión he tomado distancia, escuchando, observando y a veces, respirando hondo ante algunos disparates gratuitos que oigo o presencio y a los cuales en otra época me hubieran provocado la irritación más absoluta con un rechazo oral manifiesto. No sé hasta que punto esta ‘contención’ sea beneficiosa, creo que en eso el blog me ayuda, pero de lo que sí tengo certeza es que ha ahorrado muchos malos ratos.

Incluso así, silente y complaciente pero no menos alerta, recibo dardos sin desparpajo que por ahora es mejor ocultar.

Tanto la casa de Jessica como la de Richard son aplastantemente mejores que mi pieza arrendada. Todos los saben, lo piensan, pero no lo dicen. Sería mucho.

El día de hoy visitamos el escuálido downtown de Sandefjord, con mi mami comprando, viendo donde depilarse y Thomas tratando de dar abasto con las dos niñas, ya que pese a su empeño a veces se ve superado, por suerte las pequeñas se turnan para los pataleos. Como sea, el asunto de criar es más complicado de lo que se ve a simple vista, cada uno tiene su propia opinión sobre que hacer en la enseñanza de un menor y cómo hacerlo, sin embargo pocos reparan en la autocrítica sobre las cosas que pudieron hacer mejor o de plano, no debieron pasar.

Aunque el paseo por el parque fue bello, con algunos momentos raros y en la tarde la salida con las hermanas Pizarro y mi hermano ratificó que soy el menos exitoso de la cosecha, no deja de llamarme la atención lo poco humildes que somos en algunas cosas. Para la autoreferencia en aciertos somos -como diria mi tia Yola- ‘mandados a hacer’, pero a la hora de juzgarse a si mismos, por Dios que nos falta…

Todo esto obviamente viene adosado a la reflexión de  ‘pensar que las cosas pudieron ser tan distintas’ si no hubiera sido por….etc, dejando en evidencia que la superficialidad a algunas personas no les permite distinguir que el bienestar no solamente radica en lo que se tiene materialmente (que bien que así sea por lo demás) si no que también existen otras instancias y escalas de satisfacción, quizá menos vistosa pero más esencial que el día de mañana contar con un refrigerador más grande, inútil si no se tiene con quien compartir el pan.

Queda mucho de esto aún, yo sólo miro aunque no todo me gusta, pero lo acepto, con respeto y tranquilidad. Lamentablemente estas cosas son implanteables desde el momento que tengo la certeza que no serán abordadas con la altura de mira necesaria, por ende sólo serían palabras sin sentido o frases confundidas facilmente con ataques. Prefiero pasar por soso.

Si al pelar las orejas se le ponen rojas al afectado, la lengua..¿de que color se les pone a las cotorras?

Un comentario el “Día 10

  1. Que cierto lo que dices amor, en ocasiones es más sencillo criticar al resto que ver nuestros propios errores, lo que importa es que podamos aprender e intentar actuar de la mejor manera posible, siendo consecuentes.
    Sigue disfrutando… besos.

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